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Tengo en mis manos un ejemplar de la primera edición de El Tiempo Latino —21 de marzo, 1991. En ese periódico, nuestro fundador, Armando Chapelli, escribió sobre la visión y la misión de nuestra publicación. Era un mensaje sobre las contribuciones hispanas a esta nación: “Serviremos a este país como un puente. Siempre mantendremos el tesoro cultural de nuestras pasadas tradiciones, pero nos unirá la magna tarea de construir el futuro de la nación”.

“Fast forward” 13 años —17 de mayo, 2004. The Washington Post compra El Tiempo Latino. Tengo sobre la mesa de mi oficina la edición de El Tiempo en la que contamos la compra. Guardo como un tesoro mi foto con Donald E. Graham, presidente de The Post Company; con Boisfeuillet Jones, Jr. editor y CEO de The Post; y con el Maestro, Armando Chapelli.

Habíamos llegado a aquel momento histórico después de largas reuniones y exhaustivas conversaciones.

Hubo tres managers involucrados en las coversaciones: Kristen Holmes, Zulema Tijero, y yo mismo. Cuando la compra concluyó, comenzamos a operar bajo la supervisión de Chris Ma —que en paz descanse—, entonces vicepresidente de Desarrollo Empresarial de The Washington Post. Con la ayuda del gran Mr. Ma, El Tiempo Latino vivió los dolores del crecimiento y sorteó los obstáculos del mercado.

El Tiempo Latino se convirtió en una publicación del Post —el único producto hispano de la empresa— sin dejar de ser una organización independiente. Conseguimos generar algunas sinérgias con el Post a nivel editorial y establecimos algunas alianzas exitosas a nivel publicitario. Pero lo más importante: nos convertimos en un ejemplo de la importante estatura de la comunidad hispana en el área de Washington, DC. Ha sido un viaje valiosísimo. Siento orgullo de nuestro pequeño y galardonado equipo profesional —del pasado y del presente. Tengo el privilegio de pertenecer a una organización que ha ayudado a su comunidad. Gracias a alguno de nuestros artículos, algunos inmigrantes salieron de los centros de detención, madres pudieron reunirse con sus hijos e hijas, estudiantes hispanos recibieron el ánimo y la ayuda para graduarse, y muchos seres humanos sintieron el respeto que se merecen. Además, El Tiempo se convirtió en la plataforma para muchos profesionales hispanos. Hoy, antiguos empleados de El Tiempo trabajan en otras compañías de comunicación, incluido The Washington Post. Algunos han escrito libros y uno se alzó con un campeonato mundial de “kickboxing”. ¡Sí, con El Tiempo Latino, se puede!

En los pasados 10 años, hemos sido testigos de los cambios brutales sufridos por la industria. Por eso cuando en 2013, el fundador de Amazon.com, Jeff Bezos, compró The Washington Post —incluyendo El Tiempo en la compra— muchos vieron el camino de la tecnología en el horizonte. El Tiempo Latino del 9 de agosto de 2013 contó la compra de Bezos con este titular: “Un nuevo rumbo periodístico.”

Estamos listos para el viaje.

Avendaño es EDITOR DE El Tiempo Latino

alberto@eltiempolatino.com

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