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Casillas levanta la "Décima" del Real Madrid en Lisboa

Iker Casillas, capitán del Real Madrid, ha sido el encargado de recibir de manos del francés Michel Platini, presidente de la UEFA, el trofeo de la Liga de Campeones, la ansiada ‘Décima’ que levantó al cielo de Lisboa, ciudad sede de la final.

Casillas, que ya fue campeón en 2002 en Glasgow, recoge el testigo en este honor de Fernando Hierro, quien la levantó en la ciudad escocesa y hoy presente en el estadio de La Luz.

El portero madridista ya había levantado, al margen de los títulos de Liga y Copa, los trofeos de las dos últimas Eurocopas conseguidas por la selección española y el del Mundial Sudáfrica 2010.

Tras fallar en el gol del Atlético, festejó con una tremenda alegría el empate en la prolongación de Sergio Ramos, y tras encarrilar la victoria en la prórroga con tres tantos incluso lloró de emoción antes de acabar el encuentro.

Visiblemente feliz, el capitán madridista se fundió con el Rey Juan Carlos en un emotivo abrazo antes de recibir la copa.

El anterior capitán que recogió la ‘orejona’ había sido Philip Lahm, capitán del Bayern Múnich, campeón al derrotar en la final al Borussia Dortmund.

Desolación rojiblanca

Los rostros cariacontecidos de los jugadores del Atlético de Madrid en el césped reflejaron la decepción sufrida hoy, cuando rozaron su primera Liga de Campeones frente a un Real Madrid cuyos futbolistas mostraron una alegría desmedida por poder alzar la ansiada Décima.

Lágrimas, de tristeza por un lado, de alegría por el otro, se vieron también en las gradas del estadio de la Luz en las aficiones de ambos equipos, que apoyaron sin descanso a los suyos desde incluso antes de comenzar a rodar el balón.

Los aficionados rojiblancos fueron los primeros en desalojar el fondo norte del recinto, no sin antes dejar bien claro con sus cánticos de ánimo a los suyos que la derrota de hoy, aunque dolorosa, no resta un ápice de mérito a lo conseguido esta temporada.

Mientras, justo enfrente, los hinchas merengues gozaron con la entrega del trofeo a Iker Casillas y entonaron el himno mientras una réplica a gran escala de la “orejona” era izada en la Luz.

En el campo, la sangre acabó por no llegar al río después de un rifirrafe a punto de expirar la final entre el técnico colchonero, “Cholo” Simeone, y el defensa francés del Real Madrid Raphael Varane, y tanto la entrega de premios como la celebración estuvo presidida por la deportividad.

Curiosa fue la imagen del entrenador italiano Carlo Ancelotti, al que se le vio cantar aquello de “Real Madrid Oé” pese a ser conocido por su moderación y escasa expresividad.

Una de las estrellas del partido, Sergio Ramos, buscó las cámaras para dedicar el triunfo (a través de gestos) a su hijo recién nacido y a su abuelo, quien falleció.

El que fue nombrado mejor jugador de la final, el argentino Ángel Di María, celebró el título con la bandera de su selección, igual que el galés Gareth Bale.

Históricos del equipo blanco como Zinedine Zidane -segundo entrenador- o Agustín Herrerín -delegado de campo- también se sumaron a los actos de celebración.

Ancelotti creyó siempre en el empate

Carlo Ancelotti, entrenador del Real Madrid, dijo tras la victoria en la final de la Liga de Campeones frente al Atlético de Madrid en la prórroga (4-1) que su equipo siempre creyó en la posibilidad de la remontada.

”Hemos creído que podíamos empatar hasta el último momento”, señaló el técnico italiano a La 1 de Televisión española, en alusión al gol de Sergio Ramos en el minuto 93 que dio paso al tiempo extra.

”Hemos luchado mucho y después del gol (de Ramos) el partido fue más fácil”, añadió.

”Es un sueño que se realiza”, afirmó Ancelotti, “la felicidad es muy grande”.

”Se lo dedico (el título) a mi pareja y a toda mi familia”, subrayó.

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