Para mi Duncan es un asunto personal. Llegué al área a finales de los años 90 y me puse a trabajar en lo que había disponible, hasta la medianoche cada jornada. El condado de Montgomery se convirtió en mi hogar y fue la plataforma que ayudó a mi famili: buenas escuelas, seguridad y trabajos para recomenzar y reinventar mi vida.
Doug Duncan era entonces —desde 1994 a 2006— el Ejecutivo del condado, y fue el catalizador que ayudó a transformar Montgomery. Un día Duncan asistió a la inauguración de la empresa para la que yo estaba trabajando en Rockville. En su discurso, habló de crecimiento económico como parte del mejoramiento comunitario. Estaba consiguiendo lo que había prometido. Pocos años más tarde, en mi nuevo trabajo, como editor jefe de El Tiempo Latino, entrevisté a Duncan. Aquélla fue una entrevista imparcial. Esta columna no lo es.
Doug Duncan regresa a la arena política y trae una multitud de nuevas ideas, incluyendo la revitalización de Wheaton, y la reputación de quien es capaz de hacer las cosas que promete en un condado cambiante que necesita, desesperadamente, un cambio. Ha prometido trabajar para hacer crecer la economía y generar oportunidades de trabajo de calidad para todos los residentes. Esto es algo que Duncan puede hacer, ya que Montgomery lideró en Maryland la generación de empleo durante su anterior liderazgo.
Al dejar el puesto de Ejecutivo en 2006, The Washington Post publicó que, “incluso mientras Montgomery se transformaba por el flujo migratorio, cambios en la demografía, rápido desarrollo y prosperidad, Mr. Duncan fue clave para mantener y mejorar un condado que se había convertido en un destino deseado (y caro) para vivir: vecindarios llenos de vida, excelentes servicios sociales, gobierno eficiente y comodidades de primera clase. Mire el dinamismo de Montgomery —buenas escuelas, la revitalización del centro de Silver Spring, el brillante nuevo centro para las artes de Strathmore— y estará usted viendo la huella de Mr. Duncan. Sin duda es un récord envidiable”.
La comunidad hispana del condado sigue creciendo. Hemos duplicado nuestra población en los últimos 12 años. Según el Censo, hay más de 180.000 latinos en Montgomery. Representamos el 17.9% del milón de personas que conforman el condado. Somos la población que crece más rápidamente en el condado.
El 24 de junio, en las elecciones primarias demócratas para elegir Ejecutivo del condado, lo que voten los residentes influenciará el futuro de su condado. Se trata de elegir entre mantener el status quo o decidirse abiertamente por el cambio.
Aunque los latinos somos un enorme porcentaje de los estudiantes y la fuerza laboral, ha crecido la brecha académica y nos está afectando desproporcionalmente el índice de pobreza. Montgomery puede hacerlo mejor. El primer paso para el cambio es votar. Ha aumentado el número de latinos inscritos para votar; pero el número de votantes en cada elección es muy bajo. El 24 de junio hay una oportunidad para cambiar las cosas en Montgomery. El voto latino debe estar ahí.
Avendaño es EDITOR Ejecutivo DE El Tiempo Latino
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