Washington, 10 jul (EFEUSA).- El congresista republicano por Florida Mario Díaz-Balart se mostró hoy decepcionado con la negativa de la mayoría de su partido de no abordar este año una reforma migratoria, que consideró aún más necesaria con la crisis que se vive en la frontera con México.

En una entrevista con el diario The Washington Post, Díaz-Balart dijo estar “muy decepcionado” ante el estancamiento de una ley migratoria consensuada con demócratas, que los líderes republicanos ya dan por muerta este año ante la inminencia de las elecciones legislativas de noviembre y la división en el Partido Republicano.

En su opinión, la crisis que se vive en la frontera sur por la llegada de decenas de miles de menores indocumentados desde Centroamérica es un argumento a favor de la reforma y no en contra.

Asimismo, se desmarcó del discurso de muchos de sus compañeros de partido que aseguran que la Acción Diferida, que suspende las deportaciones a jóvenes que llegaron de niños a Estados Unidos y estudiaron aquí, haya provocado un efecto llamada en Centroamérica.

“Tenemos una crisis de miles de niños sin acompañantes que están bajo nuestra custodia, pero no entiendo como deportar a alguien que ha vivido aquí durante años y que ha ido a la escuela aquí va a ayudar (a frenar la crisis actual en la frontera)”, explicó.

“Frente a nosotros hoy una oportunidad histórica para arreglar un sistema que todos sabemos que está roto. Estamos malgastando esa oportunidad…tenemos un proyecto de ley preparado, tenemos apoyo bipartidista y aún así me han dicho que no vamos a avanzar”, explicó Díaz-Balart.

El político no quiso dar detalles de ese proyecto de ley, que incluiría algún tipo de vía para la regularización de 11 millones de indocumentados que viven y trabajan en Estados Unidos con la condición de reforzar la seguridad en la frontera con México.