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Crisis por separación familiar

1. Un reciente informe del “Assessment Capacity Project” con base en Ginebra, Suiza, examina las consecuencias humanitarias de la violencia que aqueja el Triángulo Norte de El Salvador, Guatemala y Honduras. las consecuencias, dice el informe, son muy similares a las de un conflicto armado convencional.

2. La tasa de homicidios de Honduras es más alta que la de algunos países con conflictos armados, como Sudán. Los países del Triángulo Norte sufren especialmente por la violencia de las pandillas o maras.

3.EE.UU. estima que unos 90.000 menores podrían ser detenidos en la frontera antes del fin del año fiscal. El triple que en 2013. La nueva proyección incluye unos 70.000 niños procedentes del Triángulo Norte Centroamericano. El presidente Obama ha declarado una crisis y ha pedido $3,7 mil millones para aliviarla. ¿Por qué los niños se marchan más que antes? ¿Es Centroamérica más violenta? ¿Hay leyes en EE.UU. que son mejores para ellos? la respuesta es no. Nada ha cambiado, pero todo es diferente.

4. Breve recorrido en el tiempo:

-1965: Inmigración más estricta —El número de visas para trabajadores pasó de 400.000 en 1959 a 1.725 en 1979. Nació la era del inmigrante indocumentado.

-Finales de 1970: En El Salvador algunos coyotes incluso publicitaban sus servicios para viajes “seguros” a Estados Unidos.

-Década de 1980: Huida de las guerras civiles centroamericanas.  El corredor de Tijuana a Los Angeles se abarrotó.

-Finales 80s a 90s: Muros. Los años de la “militarización” de la frontera EE.UU.-México y el dramático incremento de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos.

-Años 2000: Los Zetas mexicanos se meten en el negocio. Más muros, drones y tecnología —la Patrulla Fronteriza supera los 18.000 efectivos. El número de indocumentados se dispara.

-2014: Crisis de niños que cruzan solos la frontera sin papeles.

5. Aparentemente nada ha cambiado. Todo sigue igual en el frente migratorio. ¿De veras? La crisis de la frontera es la crisis de la separación familiar que no se resolverá invirtiendo miles de millones de dólares en represión. Estados Unidos es el hogar de millones de padres y madres inmigrantes centroamericanos que desean vivir con sus hijos. Muchos de estos padres no pueden viajar a sus países de origen porque son indocumentados —y cruzar la frontera es cada vez más arriesgado. Otros “disfrutan” de estatus migratorios especiales como el TPS que les permite trabajar pero no viajar fuera de Estados Unidos. Además, estos padres han mejorado económicamente, se han integrado socialmente en sus comunidades y pueden pagarle a un coyote para traer  a sus hijos ilegalmente.

6. Estos padres no pueden esperar por las dos soluciones a la crisis:  el desarrollo socioeconómico de América Central y la Ley de Reforma Migratoria que genere un marco legal amplio en el que se incluya la reunificación familiar y se terminen las restricciones al movimiento de los inmigrantes.

Avendaño es EDITOR DE El Tiempo Latino

alberto@eltiempolatino.com

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