WASHINGTON, DC.— La clase Thierry Henry volvió otra vez a relucir y fue en el momento que su club, New York Red Bulls, más lo necesitaba.
El francés contribuyó en Washington con su tercera asistencia de gol en la serie semifinal de la Conferencia del Este ante DC United, un pase que terminó con el gol de su compatriota Péguy Luyindula, único de los neoyorquinos pero suficiente para dejar en el camino a los capitalinos, a pesar de que los locales ganaron 2-1 el partido de vuelta en el RFK.
“No quiero hablar sobre la derrota porque al final pasamos a la final. Todo lo que puedo decir es que nosotros aprovechamos el momento en la segunda mitad cuando ellos perdieron la forma y tratamos de hacer algunas jugadas para asegurarnos de marcar al menos un gol”, dijo Henry en el vestuario de los Red Bulls, rodeado de decenas de periodistas.
Un tanto que efectivamente logró Luyindula al minuto 57 para empatar el partido y aunque finalmente los capitalinos se alzaron con la victoria, no les alcanzó al caer el marcador global 3-2.
“Ahora tenemos que concentrarnos para seguir adelante, seguir comprometidos en lo que nos viene”, acotó Henry en referencia a la final que jugarán contra Revolution o Columbus que cierran el domingo en New England la otra semifinal.
Por su parte, el defensa colombiano Jamison Olave dijo estar feliz por el equipo y en lo personal por regresar a una final de Conferencia.
Para el sudamericano llegar a la final de Conferencia en este 2014 con un Red Bulls que no llegaba a esta instancia desde hace seis años tiene un significado especial
“Contento. La verdad es que hace rato no llegaba a una final de Conferencia desde que salí de Salt Lake y ahora veo coronado mi esfuerzo aquí es este equipo”, dijo Olave a El Tiempo Latino.
Olave también comentó los aspectos del partido que consideró clave para el resultado.
“Cuando nosotros empatamos ellos se desesperaron y comenzaron a levantar el balón. Eso nos facilitó las cosas porque tenemos muy buen juego aéreo. Ingresaron a (Eddie) Johnson y afortunadamente las cosas nos salieron bien. Ya el 2-1 llega en una serie de rebotes que se crearon ahí después de despejar un balón largo pero ya esto lo controlamos”, acotó Olave.
En relación al resultado de la Conferencia y los méritos de Nueva York para disputar la final expresó:
“Si el fútbol fuera de merecimientos la final sería Seattle-DC United. Pero el fútbol es algo de día a día. Cada ocho días los partidos hay que jugarlos y ganarlos y no sólo aquí, eso es así en todos lados”.
United terminó atacando con mucha presión y al final logró el gol de Franklin que les permitió ganar el partido 2-1 pero no le alcanzó en el marcador global.
“Nosotros hicimos lo que trabajamos durante la semana que fue no meternos atrás y hacer un partido inteligente en la mitad del campo. En esa zona ellos pusieron mucha gente y perdimos ahí varios balones en el primer tiempo. Ya en el segundo tiempo ellos pelotearon mucho pero se controló bien”, concluyó Olave.