photo



OEA

ACERCAMIENTO. El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, saluda a Mattanya Cohen, de MASHAV.

“Israel es un país de inmigrantes”, afirmó el director del Departamento de Entrenamiento de la Agencia Internacional de Cooperación para el Desarrollo de Israel (MASHAV), Mattanya Cohen, quien destacó los lazos de su país con América Latina y se identificó con la experiencia de EE.UU. en el área de inmigración.

Cohen, ex embajador de Israel en San Salvador de 2007 a 2009, puntualizó que la agencia que dirige cuenta con muchos expertos que ofrecen asesoría sobre nuevas tecnologías en agricultura y seguridad ciudadana -como policía comunitaria- y que lo pueden hacer en español, francés, inglés y ruso, debido al aporte de los inmigrantes judíos que llegan a Israel de distintas partes del mundo.

En una entrevista reciente con El Tiempo Latino, Cohen dijo que una muestra de los lazos de su país con la región fue la reunión que tuvo el 3 de noviembre en DC con el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), el chileno José Miguel Insulza, con quien analizó posibles vías para ampliar la cooperación.

“Hay una decisión gubernamental por parte de Israel para mejorar las relaciones con América Latina. Estoy aquí en Washington con un mensaje de gran amistad entre Israel y América Latina, eso dije cuando era embajador en El Salvador que, a pesar de la distancia geográfica, la verdad es que entre amigos no hay distancias”, puntualizó.

La experiencia latinoamericana de Cohen incluye su función como director del Departamento de Centroamérica de la Cancillería Israelí, y como segundo secretario y subjefe de la misión en Lima en la década de 1990. Además, entre otros cargos, fue cónsul en Miami, donde vive una gran población de origen cubano.

Cohen recordó que se encontraba como embajador en El Salvador cuando el huracán Ida asoló el país centroamericano en 2009. “Los que sufren siempre más son los más pobres”, dijo el funcionario. Entre las acciones inmediatas para responder a esa situación, Cohen dijo que ordenó la compra de casas móviles y colchonetas para los afectados por las inundaciones.

El diplomático tiene un especial cariño por el apoyo a las víctimas del Holocausto por el entonces cónsul general salvadoreño en Ginebra, el coronel José Arturo Castellanos, quien ocupó el cargo entre 1942 y 1945. Castellanos emitió miles de documentos de ciudadanía salvadoreña, todos firmados y sellados, pero sin nombre y sin foto, para salvar a los judíos que huían de los nazis.

Esas acciones salvaron a miles de personas “que no sabían que había un país que se llamaba El Salvador, no hablaban el idioma español, pero se salvaron”, puntualizó Cohen.

Castellanos recibió en 2010 el reconocimiento “Justo entre las naciones” por parte del Museo del Holocausto Yad Vashem de Jerusalén.

“En mi época como embajador empujé para que Castellanos recibiera ese reconocimiento y en 2010 yo personalmente entregué diploma y medalla a familia Castellanos”, recalcó el diplomático.

ÚLTIMAS NOTICIAS