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Cuentos políticos de Navidad

La esquizofrenia cotidiana de una dictadura no se cura de un día para otro, pero tal vez el gran Guillermo Cabrera Infante esboce hoy una mueca de media sonrisa en su cosmos de Scotch, y tantos artistas callados, y tantas voces ahogadas, tanto gay reprimido y tanto rock & roll silenciado, y tanto seguir la corriente de la revolución de manual se remuevan en la sal de la tierra. Ojalá pronto en Cuba la biología sea revolucionaria.

1. Navidad: Celebrar la vida de una familia judía inmigrante.

2. Acciones ejecutivas: Después de dos décadas de trabajar con la comunidad hispana, de escribir sobre lo latino y de escuchar la historia humana y emocional de las familias, hay siempre un descorazonador denominador común:  la historia de personas convencidas de que si trabajaban duro y lograban lo suficiente, ellos y sus familias recibirían la recompensa en la tierra de la oportunidad. Pero la ley de la tierra no acepta su presencia y sólo una acción unilateral, de último minuto, del presidente le proporcionó un DACA temporal al bebé Jesús y un DAPA temporal a sus padres, María y José.

3. Actitud: Cuestionemos a los políticos y a los medios de comunicación que estereotipan a la comunidad latina y cuestionémonos a nosotros mismos: tratemos a las mujeres como iguales, eduquémonos, no caigamos en las drogas, mantengamos a nuestros hijos disciplinados y enfocados en la educación. Todos los sueños tienen un precio y pagamos por ellos con nuestro comportamiento diario. Solo nosotros, como individuos, somos la clave del cambio.

4.Generación: Los expertos dicen que los milenials hispanos tienen mucho en común con sus  colegas estadounidenses: juventud, tecnología y redes sociales, y un espíritu independiente. Pero hay cosas que hacen de los jóvenes hispanos algo único: el vínculo con sus raíces latinas, las fuertes relaciones familiares, y su identificación con sus países de origen. Esta generación trae una riqueza cultural que puede hacer de Estados Unidos un país mejor.

5. Cuba: El presidente Dwight D. Eisenhower comenzó el aislamiento de Cuba en 1960. El embargo se implementó oficialmente con el presidente John F. Kennedy en 1961. Pocos años depués de reportar desde La Habana, en 1991, en una conversación con el coronel Beruvides en Miami, escuché que algunos en el exilio estimaban que la transición a la democracia de la isla costaría medio millón de muertos. La revancha, me dijeron, era inevitable. Entonces pensé que sólo Washington, Europa y el Vaticano podrían evitar la tragedia. Pero Washington ha sido lento y tenaz, dedicando su energía al politiqueo y abandonando la visión hemisférica. Ahora nos ofrecen un deshielo de relaciones USA-Cuba disfrazado de intercambio de espías. ¿Gracias al Papa Francisco o como resultado de una ventana de oportunidad geoeconómica? La crisis en Venezuela y Rusia hacen a Cuba más vulnerable y la administración Obama decide que éste es el momento para iniciar gestos de aproximación. Tengo tantas preguntas. Pero quizás no se trate de lo perfecto, sólo de lo posible y, pronto, de lo necesario.

Avendaño es Director de El Tiempo Latino

alberto@eltiempolatino.com

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