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“La guerra debe terminar”

Familiares de los soldados muertos durante el ataque perpetrado por las FARC el miércoles 15 en zona rural del municipio de Buenos Aires, en el suroeste del país, protestaron el domingo 19 de abril de 2015, durante la "Carrera de los Héroes 10K" que homenajeó a militares y policías caídos y heridos en combate en Bogotá (Colombia).


           
   

EFE

Familiares de los soldados muertos durante el ataque perpetrado por las FARC el miércoles 15 en zona rural del municipio de Buenos Aires, en el suroeste del país, protestaron el domingo 19 de abril de 2015, durante la "Carrera de los Héroes 10K" que homenajeó a militares y policías caídos y heridos en combate en Bogotá (Colombia).

La tensión crece en Colombia. Familiares de los soldados muertos durante el ataque perpetrado por las FARC el miércoles 15 en una zona rural del municipio de Buenos Aires, en el suroeste del país, protestaron el domingo 19 de abril, en Bogotá, durante la “Carrera de los Héroes 10K” que homenajeó a militares y policías caídos y heridos en combate. El ataque de las FARC, que dejó 11 soldados muertos y 20 heridos, puso en jaque el proceso de paz en Colombia.

Martha Lucía Ávila, corresponsal en Washington, DC, de la RCN TV Colombia conversó en exclusiva con Bernard Aronson,  enviado especial de Estados Unidos a las negociaciones de paz entre el gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC. En su primera entrevista desde que asumió el cargo, el 20 de febrero, Aronson condena el ataque y plantea qué deben hacer las FARC para que el Gobierno y los colombianos vuelvan a recuperar la confianza en el proceso de paz: ayudar al desminado en Colombia y a la localizacion de los desaparecidos, pero sobre todo terminar con las hostilidades y las acciones bélicas.

Lo que sigue es la transcripción de la entrevista con Aronson.

—¿Cuál es su reacción a la muerte de 11 soldados por parte de las FARC?

—Primero que todo es una tragedia terrible para las familias de los soldados. Mi gobierno condena este ataque. Las FARC habían declarado un cese al fuego unilateral por lo que es una violación a ese compromiso, y creo que enfatiza la importancia de ir más rápido en el proceso de paz… para que esta clase de incidentes  terribles no sean un riesgo en el futuro.

—Colombia ha calificado este ataque como una masacre. ¿Qué cree usted?

—Ciertamente tiene la apariencia de una masacre.  Entiendo que estos soldados estaban durmiendo en la noche y los atacaron con granadas de mano y otras armas. Pero cualquiera que sea el nombre con el que usted lo califique no hay justificación para esta clase de ataques.

—¿Cómo cree usted que este ataque afectará el proceso de paz?

—Creo que pone en riesgo el proceso de paz. Creo que debemos utilizar este acto para convencer a las FARC de que se necesita acelerar el proceso… Tomarse un tiempo indeterminado, con lo importante que es este proceso es ponerlo en riesgo. Por eso creo que debemos duplicar nuestros esfuerzos para progresar en la mesa de negociaciones.

—Los analistas consideran que la consecuencia más grave de este ataque es la pérdida de confianza. ¿Qué se puede hacer para recuperarla?

—La manera de recuperar la confianza es, primero, asegurarse de que esta clase de actos no sucedan de nuevo. Segundo, tomar decisiones concretas para construir la confianza en esta mesa, que las FARC demuestren buena fe y que lo demuestren por ejemplo con la remoción de las minas antipersona. Las partes también están hablando sobre la cooperación para encontrar los restos de los desaparecidos y tumbas desconocidas que sería otra medida para crear confianza. Pero la mayor prueba de confianza es la terminación de la guerra y encontrar la fórmula correcta para el desarme y la reintegración de las FARC. No podemos estar demorando ese punto fundamental.

—Las FARC justificaron el ataque para presionar un cese al fuego bilateral. ¿Lo considera un argumento válido?

—Nunca es un argumento válido utilizar la violencia en un proceso de paz. Pienso que el presidente Santos ha sido claro que en el contexto de un acuerdo final que incluiría una fecha concreta para el desarme, un cese al fuego bilateral podría tener lugar. Pero hacerlo por su propia cuenta sin tener progreso en las conversaciones es algo que el presidente ha dicho que ya no quiere hacer y nosotros apoyamos esa decisión.

—¿Cometió el presidente Santos un error al suspender los ataques aéreos y la presión militar sobre las FARC?

—Fue una decisión del presidente Santos como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Colombia. No es una decisión en la cual Estados Unidos tenga una opinión. Es su decisión. Pero hemos entregado un comunicado en el que hemos dicho que apoyamos su decisión de reanudar los bombardeos. Pero no nos corresponde a nosotros juzgar las acciones del presidente como Comandante en Jefe. Lo apoyamos, apoyamos su gobierno y las acciones que ha tomado y vamos a ser los socios de Colombia si hay paz, lo cual es nuestra esperanza, y, si no, continuaremos siendo también los socios de Colombia.

—¿Cuál es su sugerencia: mantener la presión a las FARC o no?

—Depende del presidente. Tanto Estados Unidos como Colombia son países independientes. No tratamos de decirle al presidente Santos cómo manejar su Gobierno o su Ejército o su seguridad. Él es muy capaz de hacerlo y tiene un gran récord tanto como ministro de Defensa y como presidente defendiendo la seguridad de Colombia y no cuestionamos sus decisiones, apoyamos lo que él ha hecho, entendemos por qué lo ha hecho, y tendrá toda la ayuda que los Estados Unidos le pueda proveer y que él solicite.

—Los colombianos están exigiendo que se concrete cuanto antes el proceso de paz. ¿Cuál es la mejor estrategia para lograrlo?

—Existe una oportunidad genuina de terminar esta guerra a través de las negociaciones, que está tomándose su tiempo. Es difícil y complicado. Pero esta guerra ya lleva más de 50 años por lo que no es una cuestión sencilla alcanzar acuerdos en las cuestiones importantes, pero se han hecho progresos significativos en la mesa. Creo que ambas partes deben utilizar este desastre, esta tragedia para entender que se debe acelerar el progreso en la mesa y hacer presión sobre asuntos difíciles, resolverlos y alcanzar un acuerdo final.

—¿Es el momento para presionar por una fecha para concretar el proceso?

—Esto no lo puede decidir el gobierno de Estados Unidos. Es una decisión del presidente Santos.

—¿Cuál puede ser una fecha prudente para concretar el proceso de paz?

—Honestamente, no quiero especular sobre eso, sobre una fecha. Pero en este momento  hay un sentimiento de urgencia y tenemos que incrementar esa sensación de urgencia y acordar con las partes, particularmente decirles a las FARC que la paz no da espera. Necesitamos avanzar más rápido, tomar decisiones duras, dejar esos asuntos atrás y marchar hacia adelante en el trabajo complicado e  importante  de  implementar el acuerdo. Firmar el acuerdo de paz es un gran evento, pero es solamente el comienzo de un proceso que involucra muchos aspectos de Colombia. Pero tenemos que movernos para implementar los elementos del acuerdo no solamente negociar la paz.

—¿Cuál ha sido su rol durante estos dos meses como Enviado Especial de Estados Unidos al Proceso de Paz?

—Fui nombrado porque el presidente Santos pidió al presidente Obama y al secretario Kerry nombrar a alguien en esta posición. Estoy aquí porque el presidente Santos cree que es necesario y creo que él quería ver a  Estados Unidos más comprometido en este proceso, que fuera más visible en este proceso y ayudar a su equipo en cualquier forma posible, por eso yo estoy disponible… Hablamos regularmente y sólo les doy mi punto de vista, de ninguna manera trato de interferir en las decisiones. Y creo que el presidente (Santos) tambien pensó que las FARC querían un canal con Estados Unidos en asuntos como justicia en Estados Unidos y otra áreas que podrían ser relevantes en este proceso de paz. Creo que (el presidente Santos) pensó que abriendo un canal directo con las FARC podría apoyar el proceso y tal vez crear más confianza de su parte y el compromiso de la comunidad internacional para alcanzar un acuerdo final… Me he acercado a las FARC para darles la visión general que Estados Unidos tiene del proceso y escuchar sus preocupaciones.

—¿Confía usted en las FARC?

—Yo creo que las FARC han tomado la decisión política de ponerle fin a la guerra, eso lo creo. Pero como se dice, el “diablo” está en los detalles, y alcanzar el final de la guerra no es fácil. Pero creo que han tomado una decisión genuina de tratar de negociar un acuerdo.

—¿Cuál es su mensaje al pueblo colombiano que hoy siente un profundo dolor por lo ocurrido?

—Es una tragedia para las familias, amigos y  seres queridos de estos valientes soldados, quienes han dado sus vidas por el país. Es un ejemplo de lo que las Fuerzas Armadas de Colombia han hecho durante tantos años. Se han sacrificado, al igual que la Policía, para salvaguardar la democracia  en Colombia y los respeto y lamento profundamente su pérdida. Mi país envía sus más sentidas condolencias a sus familias y es otro motivo para recordar que la única manera de terminar con esta guerra es a través de la negociación y no con una violencia continuada que no le hará bien a nadie.

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