Cuando Cindy recibió su tarjeta del Medicare en la primavera, dijo que “no sabía mucho sobre el programa”.
Ella y su marido, dos maestros retirados que viven en un suburbio de Filadelfia, decidieron que no lo necesitaba porque ella compartía el seguro de salud a través de la jubilación de su esposo, que cubría el tratamiento para su cáncer de ovario.
“Estábamos agradecidos de tener un buen seguro”, dijo Cindy. Por eso, informó que sólo se quedaría con el Medicare parte A, que es gratuito para la mayoría de los adultos mayores o personas discapacitadas y que cubre internaciones, estadías en hogares y cuidado de salud en el hogar. Y devolvió la tarjeta del Medicare parte B, que cubre visitas médicas, cuidado fuera del hospital y por el que hay que pagar una prima mensual.
Otro jubilado, Stan, de Sacramento, California, cambió de trabajo, pero continuó con el seguro de su anterior empleador a través de COBRA, el programa federal por el cual se puede mantener el seguro laboral previo, pagando el costo completo del plan. Unos años antes, cuando cumplió 65, Stan se había inscripto en el Medicare parte A, pero, al tener ese seguro, pensó que no necesitaría el Medicare parte B.
Ahora, tanto Cindy como Stan saben que cometieron un terrible error y que tomaron una mala decisión por la cual están atrapados con cuentas médicas que sus seguros no les cubren. Ellos no sabían –y no estaba escrito en ninguna parte- que si tenían el Medicare parte A, sus otras coberturas no reemplazarían al Medicare parte B.
De saberlo, miles de seniors cometen errores similares cada año, creyendo que, porque tienen algún tipo de seguro de salud, no deben preocuparse por inscribirse en el Medicare parte B. Los defensores de los adultos mayores y algunos miembros del Congreso quieren arreglar el problema, respaldados por sindicatos, aseguradoras de salud, organizaciones de pacientes, proveedores de atención médica y ocho ex administradores del Medi care.
Las reglas de inscripción del Medicare parte B no han cambiado desde que se creó el programa en 1965.
Las personas pueden inscribirse sólo cuando son elegibles por primera vez -normalmente tres meses antes y después del mes en que cumplen 65 años- o cuando se termina su seguro de salud a través del trabajo. Si pierden esta oportunidad, tienen que esperar hasta los meses de enero a marzo para inscribirse, y luego la cobertura comienza recién el 1 de julio.
A la mayoría no se le permitirá comprar ninguna otra póliza de salud durante ese tiempo.
Y si las personas retrasan la inscripción por 12 meses o más después de ser elegibles, muchos al registrarse se enterarán que tendrán una multa permanente agregada a su prima mensual de la Parte B.
En 2014, unos 750.000 beneficiarios pagaron multas por no inscribirse a tiempo, elevando sus primas de la Parte B un 29 por ciento en promedio, según el Congressional Research Service.
En estos días, más adultos mayores trabajan más allá de la edad de elegibilidad del Medicare, obtienen seguro de salud a través de su empleador o de su cónyuge, o tienen cobertura comprada en los mercados de seguros, dijo Baker.
El problema no es que la gente se queda sin seguro. “La confusión que realmente vemos es con la forma en que el Medicare interactúa con la cobertura de otros seguros”, dijo.
Para ayudar a los adultos mayores a evitar estos errores, una legislación bipartidista, introducida en ambas Cámaras, permitiría a las personas que por alguna razón no se inscribieron en el Medicare parte B durante el período de registro, hacerlo después.
El proyecto permitiría hacer retroactivo el pago por gastos médicos y evitar la penalidad, explicó Stacy Sanders, del Medicare Rights Center. La única excepción hasta ahora sería haber entendido mal información provista por un representante del gobierno federal.
El consejo clave es no dejar de inscribirse y recibir asesoría.
De todas formas, el principal consejo, dicen expertos, es nunca dejar de inscribirse, y recibir asesoría calificada.
Los adultos “no deberían pagar multas o no tener seguro por errores burocráticos”, dijo Patrick Meehan, representante republicano por el estado de Pennsylvania, quien auspicia el proyecto de ley.
La ley también requeriría que oficiales del Medicare notifiquen a todos los ciudadanos antes de que cumplan los 65 años sobre cuándo inscribirse en el Medicare.
En la actualidad sólo reciben un aviso, en algunos estados, las personas que están cumpliendo 64 y que tienen seguro a través del Obamacare.
Informar a todo el mundo a tiempo ayudaría a recordar cuándo inscribirse y a que las personas reciban información adecuada para saber qué hacer.
Si la ley no se discute este año, será reintroducida el año entrante.
La cobertura de KHN relacionada con envejecimiento y el mejoramiento del cuidado de los ancianos es apoyada por The John A. Hartford Foundation.