Mantener una cuenta bancaria en Estados Unidos puede convertirse en una angustia para muchos latinos ante las nuevas políticas migratorias de Trump. Tal como asegura Cristóbal Hernández, un mexicano que abandonó su país en 1997, si es deportado no quiere que su dinero, producto del esfuerzo de años, se quede aquí sin que nadie pueda retirarlo.
El temor es compartido por Edilma Álvarez (Guatemala), pues aunque tiene 13 años viviendo en el país, solo fue hasta hace dos meses cuando decidió abrir su cuenta en una entidad bancaria, pero aún no se termina de convencer de que sea la mejor opción. “Me gusta siempre guardar el dinero en casa por seguridad”, afirma.
No solo quieren evitar que sus ahorros se queden en USA ante una posible deportación, sino que creen que el banco podría revelar datos personales al gobierno para que los deporten. Sin embargo, esto último es una falsa creencia, al menos en eso coinciden Giovanny Reyes y David Ramos, ambos con cargos gerenciales en PNC Financial Services Group y Branch Banking and Trust Company (BB&T) respectivamente.
Desmontando mitos
Para abrir una cuenta bancaria en el país, no hace falta tener la residencia o ser ciudadano. Con un pasaporte válido es posible realizar la operación financiera y mantener las transacciones usuales sin ningún problema. David Ramos explica a El Tiempo Latino que si alguna institución no lo permite, es parte de sus políticas internas y no de los lineamientos que exige el ente regulador, la Oficina del Contralor de la Moneda del Departamento del Tesoro.
“Incluyendo nuestros banco, hay otros que pueden negociar una cuenta con pasaporte sin importar su estatus migratorio. No he escuchado ninguno aquí en la área que se oponga a esa práctica”, señaló el vicepresidente del BB&T para el mercado multicultural del área Metropolitana de Washington DC.
De acuerdo al experto financiero, la razón por la que se exige una identificación como el pasaporte, además de otros documentos que prueben que la persona vive en el país (bills), es por el lavado de dinero y terrorismo después de los ataques del 11 de septiembre, con la creación de la Ley Patriótica de los Estados Unidos (USA Patriot Act). “Si no es por una de estas dos actividades, porque hay una investigación sobre esas personas u organismo, no se revelan datos personales de los clientes”, apunta Ramos.
Giovanny Reyes, quien viene de ser “Team Leader” de SunTrust con 13 sucursales a su cargo, asegura que cuando el cliente “abre una cuenta, le damos la privacidad, que no se vende y no se le da al gobierno. Usted firma un documento que dice que nada de sus datos o estatus legal en este país, se le va a dar a nadie. Los bancos son entidades protegidas por el gobierno federal, pero no tiene que ver nada con la privacidad”.
Cambio de cheques
Ir a las casas de cambio de cheques o “check cashing” para conseguir efectivo es una práctica recurrente en trabajadores inmigrantes que no tienen cuentas bancarias.
— ¿Necesita cambiar un cheque de su trabajo?—, pregunta la cajera de uno de estos lugares.
— ¿Quisiera saber cuánto tengo que pagar y qué documentos necesito?, respondo.
— Si el monto es inferior a mil dólares la comisión es de 0.5% y si es superior, 1.5%, me informa con rapidez.
Al increpar a la empleada sobre el documento de identificación (ID) que necesito, asegura que con el pasaporte puedo cambiar mi cheque, sin embargo, con el de mi país de origen también. Le pregunté que si podía llevar uno de El Salvador y me respondió que sí, a diferencia de otra casa consultada, donde la empleada dudó al responder y me sugirió que si no tenía pasaporte, llevara el ID original de mi país, pero no me daba seguridad de que podría cambiarme el cheque.
“Esos check cashing se mantienen porque están localizados en lugares cercanos a donde sus clientes van de compras. Lo que queremos es que tenga su dinero protegido, porque, por ejemplo, si usted perdió su tarjeta, el banco le responde 100% en caso de fraude, su dinero está protegido, pero si va a estos lugares de check cashing y saliendo se le cae su efectivo, sin darse cuenta, ¿cómo va a protegerlo?”; asegura Reyes, nuevo Gerente General de PNC para el área Metropolitana de Washington DC.
Pasaportes en lista roja
Aunque cualquier entidad bancaria está habilitada para abrir una cuenta con un pasaporte válido y otros documentos que comprueben que el cliente reside en EEUU o es visitante (forma W8), por regulación del Departamento del Tesoro, los que provengan de países sancionados y que estén en la lista OFAC (Office of Foreign Assets Control), no son aceptados.
La medida no es nueva e incluía a países como Siria, Irán y Cuba. Recientemente se agregó a Venezuela, por las sanciones administrativas impuestas a su Vicepresidente Ejecutivo, Tareck El Aissami, debido a su presunta vinculación con redes de narcotráfico internacional. Es decir, los bancos no pueden aceptar pasaportes que provengan del país suramericano, pero tienen la potestad de mantener las cuentas abiertas anteriormente siempre y cuando se mantengan dentro de la ley, según explica Ramos.
Cristóbal Hernández (México). Cuando uno trabaja en construcción es difícil mantener una cuenta, porque te cobran los statements y si no tienes la cantidad que dicen que debes tener, mes a mes te descuentan del dinero. Podemos confiar que el banco no revele la información personal de la gente, pero es difícil de creer.
Edilma Álvarez (Guatemala). No tenía medios como abrir una cuenta. Me gusta siempre guardar mis ahorros en casa por seguridad, porque nosotros que somos inmigrantes, si nos agarran, hay un riesgo que el dinero se quede aquí y nadie lo pueda sacar.