El Latino Victory Project (Proyecto de Victoria Latina), un grupo que recaudó millones de dólares para entrenar y reclutar candidatos latinos, lanzará formalmente este jueves el primer CAP (Comité de Acción Política) estatal basado en Georgia. La Senadora Catherine Cortéz Masto, Demócrata por Nevada – la primera Senadora latina de los Estados Unidos – viajará a Atlanta el jueves para el lanzamiento, y estará al lado de la Representante de Estado Brenda López, elegida el año pasado como la primera legisladora estatal hispana.

EL LVP está trabajando en el lanzamiento de CAPs estatales similares en Arizona, Florida y Nueva York, donde el grupo reclutaría o respaldaría a candidatos en elecciones legislativas de las ciudades o estados.

“Nuestra meta es ayudar en la construcción de una bancada de candidatos latinos, desde Juntas Directivas de Escuelas hasta el Senado. No hemos visto a ninguna otra organización enfocándose en esto”, dijo en una entrevista Cristóbal Alex, Presidente del Latino Victory Fund (Fondo de Victoria Latina).

El portavoz de Cortéz Masto confirmó que ésta asistirá al evento de lanzamiento para apoyar a la organización que respaldó su campaña el año pasado.

Georgia puede parecer como un lugar extraño para el comienzo de un grupo político latino, pero este estado capturó la atención de Demócratas a nivel nacional el año pasado. ¿La razón? El rápido crecimiento de votantes latinos. Representaron solamente el 2.3 por ciento de los 5.4 millones de votantes del estado para el pasado mes de noviembre, pero es un incremento de tres veces más desde el 2004, de acuerdo al Centro de Investigación Pew. El registro de votantes latinos subió de 34 mil en las elecciones de 2004, a 127 mil el año pasado, según Pew.

El verano pasado, mientras la campaña presidencial de Hillary Clinton parecía alejarse de Donald Trump en varios estados estratégicos, su campaña comenzó a desplegar personal en Georgia – un estado en el que los Demócratas no habían ganado unas elecciones presidenciales desde 1992- con la esperanza de convencer a votantes latinos en el área de Atlanta y pueblos como Gainesville, meca de la industria avícola en la que viven miles de familias hispanas de clase trabajadora. Una estrategia similar fue usada en Arizona, Carolina del Norte y, de manera menos agresiva, en Wisconsin y Iowa . Pero al final fueron poco los resultados para acercar los márgenes de Clinton en contra de Trump.

López, quien es abogada, ganó de manera indiscutible las elecciones del año pasado para un pequeño distrito legislativo del estado que abarca Norcross, una ciudad en la parte noroeste de la ciudad de Atlanta en donde vive la mayoría de la población latina de la región.

“Vemos a Georgia como una representación del futuro del país. Cambios demográficos rápidos e incremento de participación de votantes latinos”, dijo Alex.

Dijo también que el LVP está buscando poder llegar a “seis dígitos” en su recaudación para el CAP de Georgia, con la meta de reclutar y respaldar a candidatos latinos que puedan ganar varias elecciones locales y estatales en los próximos años, principalmente en el área de Atlanta.

En 2016, el LPV recaudó más de 4.2 millones de dólares que se distribuyeron en 12 elecciones del congreso y elecciones legislativas estatales. Nueve de ellas prevalecieron, incluyendo siete candidatos parlamentarios como Cortéz Masto, el Representante Adriano Espaillat, Demócrata por Nueva York y Darren Soto, Demócrata por Florida.

El cambio de mirada del LVP lejos de Washington se da mientras Demócratas nacionales y otras organizaciones progresistas están poniendo su atención en la reconstrucción a nivel estatal y local, en donde miles de Demócratas perdieron elecciones a lo largo de la presidencia de Barack Obama. El Senador Christopher Murphy, Demócrata por Connecticut, anunció esta semana que va a dirigir millones de dólares que ha recaudado para lo que aparentemente será una fácil campaña de reelección para impulsar el Partido Demócrata en su estado.

El nuevo Presidente del Comité Demócrata Nacional, Tom Perez, está rediseñado la organización para enfocarse en la reconstrucción de partidos estatales que se sintieron dejados por fuera durante el período de Obama.

El LVP planea competir de nuevo a nivel federal el año que viene, con los ojos puestos en más elecciones, especialmente en Arizona, California, Florida y Texas. Originalmente fundada como un grupo no partidista para respaldar a latinos en cualquiera de los partidos, con el fin de apoyar el avance de políticos latinos, está ahora enfocado en respaldar a progresistas.

El cambio hacia el nivel local es parte del reconocimiento tácito de que con un solo latino que está por integrarse al gabinete de Trump – Alexander Acosta como Secretario del Trabajo – y pocos otros expertos latinos trabajando en la Casa Blanca, los grupos latinos tienen mucho menos chance de avanzar en su agenda o adquirir más poder en el Washington de Trump.

Para el trabajo que realizan a nivel estatal, Alex citó como modelo a la Liga de Conservación de Votantes, la cual mantiene un gran CAP a nivel nacional que respalda a candidatos políticos, pero también tienen capítulos estatales que hacen trabajo político o de activismo.

Otros planes similares para CAPs estatales en Arizona, Florida y Nueva York ya están en “etapa avanzada”, según informó. Los planes del grupo para Nueva York se enfocarían en elecciones en las ciudades de Nueva York y Syracuse este año y elecciones legislativas en el año que viene.

Dado el crecimiento de las comunidades de puertorriqueños, dominicanos y centroamericanos en la ciudad de Nueva York y Long Island, el grupo podría retar a titulares que no sean latinos, o respaldar a candidatos latinos que entren en las congestionadas primarias como titulares jubilados. La estrategia ayudó a que Soto saliera electo en un distrito de Orlando y que se eligiera a la Representante Nanette Barragán, Demócrata por California, en un puesto del área de Los Ángeles el año pasado.