Por más de 50 años, el fútbol aficionado que se juega en las diversas canchas del área metropolitana de Washington ha sido el principal pasatiempo de millones de inmigrantes que han llegado a esta región, especialmente los latinoamericanos.
Y este año 2017 no podía ser la excepción.
A pesar de los temores que invadieron a ciertos dirigentes, patrocinantes y jugadores por la normal realización de los torneos debido a las amenazas de redadas y otras presiones migratorias del nuevo gobierno de Estados Unidos, ya las ligas del área iniciaron sus torneos y miles de jugadores y sus familias se dan citan todos los fines de semana en las canchas para dar rienda suelta a esta pasión, quizás el principal tesoro que trajeron desde sus países.
Y a pesar de que el frío y la lluvia arruinaron en parte las primeras fechas programadas desde el mes de abril, ligas como la Internacional de Maryland y Langley Park ya compiten a plenitud.
Es que esta tradición se ha arraigado con el tiempo y, según dicen jugadores y dirigentes, no hay nada que los pueda detener.
La historia del fútbol local comenzó en las desaparecidas canchas del Polo Ground en el Mall de Washington, DC, continuó en la llamada Liga de la 40, la Cancha La Polvosa, por nombrar a solo tres de las pioneras.
Muchos fueron los dirigentes pioneros de las ligas locales, que comenzaron a popularizarse mucho más en las décadas de los años 80 y 90 cuando llegaron al área millares de centroamericanos, especialmente salvadoreños, quienes huyeron de ese país afectados por la Guerra Civil que padecieron desde 1982.
Años después, por iniciativa del dirigente salvadoreño Elías Polío y la ex gerente regional del entonces Grupo Taca, la nicaragüense Gloria Granillo, se fundó la Copa Taca, hoy Copa Avianca, un torneo aficionado altamente competitivo que reúne anualmente a los equipos campeones de las diferentes ligas y a otros que por su nivel de juego e historia ganadora son aceptados para participar.
A punto de cumplir un cuarto de siglo de fundado, el torneo Copa Avianca es ampliamente considerado como el más grande e importante de la costa este de Estados Unidos.
Tradicionalmente los equipos campeones reciben boletos para viajar a Centroamérica, específicamente El Salvador, Honduras o Guatemala para participar en partidos amistosos, países de origen de la gran mayoría de jugadores que participan y de los cientos de aficionados que siguen el torneo cada semana.
“Me siento contento de saber que mantenemos la credibilidad ante los equipos, patrocinadores y medios de comunicación que nos respaldan. Nuestra meta cada año es hacerlo mejor que el anterior”, dijo Polío a El Tiempo Latino.
El lente de José Luis Argueta, fotógrafo de El Tiempo Latino, captó imágenes de algunos partidos del fin de semana anterior en las ligas de Langley Park e Internacional de Maryland, jugadas en las canchas de la High Point High School de Beltsville, Maryland.
En Langley Park ya se jugó la fecha 5 del primer torneo de 2017, con candentes partidos que arrojaron entre otros los siguientes resultados: Los Mismos empató con Brisas 3-3; Deportivo La Unión derrotó 1-0 a Real San Luis; CD Asintal goleó 4-0 a Deportivo Altense. En la Internacional de Maryland, Chapeltique empató con San Andrés 3-3.
Otras populares ligas de Maryland como la de Veteranos, Regional Mexicana y American Soccer League también ya juegan sus torneos, así como lo hacen organizaciones como Veteranos de Washington, Latinoamericana y Salvadoreña en DC, Woodbridge, Herndon y Manassas, entre muchas otras, en Virginia.
Es que el fútbol local es el bálsamo de los latinos y no en vano se pasan las horas, días y semanas en sus ratos libres hablando de fútbol, comentando los partidos del fin de semana anterior o haciendo sus pronósticos para los que se les vienen. Juegan ese deportes organizadamente en ligas o en una improvisada cancha en el barrio, siempre con un desbordado frenesí que ya no tiene vuelta atrás.