Las tensiones entre la administración Trump y la jurisdicción más grande de Virginia estallaron la semana pasada cuando la Junta de Supervisores del Condado de Fairfax a última hora prohibió a los funcionarios federales de inmigración participar en una discusión sobre detenciones de inmigrantes indocumentados.

Funcionarios de la Agencia de Control de Aduanas e Inmigración (ICE, por sus siglas en inglés) -que ya estaban frustrados por la reciente decisión de la sheriff de Fairfax, Stacey Ann Kincaid, de cancelar un acuerdo interinstitucional que mantenía en la cárcel a las personas solicitadas para la deportación después de sus fechas de liberación- se sentaron asombrados en la audiencia el martes de la semana pasada durante lo que se suponía era una discusión de rutina sobre coordinación policial.

Varios miembros de la Junta de Supervisores felicitaron a Kincaid por su decisión y le pidieron a ella y al jefe de policía del condado, Edwin Roessler Jr., que se aseguren de que los agentes de ICE no sean capaces de arrestar a cualquiera que no sea objeto de una investigación criminal.

“¿Esto es Estados Unidos y estás censurando a una agencia federal encargada de hacer cumplir la ley y a un socio?”, dijo Bárbara Gónzalez, directora asistente de una oficina de ICE creada por la administración Trump para ayudar a las víctimas de crímenes cometidos por inmigrantes indocumentados y residentes legales permanentes.

“No querían escucharnos”, dijo González, quien se suponía que participaría en la discusión, pero descubrió que había sido retirada de la lista de participantes. “No querían escuchar lo que tenemos que decir porque lo que teníamos que dar hoy eran hechos”.

La reunión del condado se llevó a cabo en medio de la creciente fricción en todo el país por la inmigración. La administración Trump demandó recientemente a California por sus políticas de “ciudad santuario” y Virginia se unió al Distrito de Columbia y otros 16 estados en un intento por evitar que la administración agregue una pregunta sobre el estatus migratios para el Censo 2020.

En Fairfax, los activistas de inmigración han presionado a los funcionarios del condado para resistir más activamente los esfuerzos de la administración Trump para aumentar las deportaciones.

El mes pasado, Kincaid notificó a ICE que, a partir del 23 de mayo, tiene la intención de finalizar un acuerdo de 2012 que ha mantenido a los presos solicitados para la deportación en la cárcel del condado hasta 48 horas después de que terminan sus condenas, una medida que criticó la administración.

El martes, Kincaid dijo que su oficina todavía coopera con ICE en investigaciones criminales que involucran a inmigrantes indocumentados.

“Después de 31 años de experiencia policial, no tomé ni tomaría una decisión que pondría en riesgo la seguridad pública de nuestro condado”, dijo la sheriff a la junta.

Los activistas locales de inmigración vieron la reunión del comité de seguridad pública como otro campo de batalla.

Con el nuevo problema de las pandillas en el condado como parte de la discusión, algunos grupos llamaron al presidente de la junta, Sharon Bulova, para quejarse de que la participación de la unidad de González implicaría erróneamente que todos los miembros de pandillas están en el país ilegalmente. Otros se presentaron a la reunión con carteles que decían “Mantenga a ICE fuera de Fairfax”.

“Confundir a todos los inmigrantes con delincuentes no es una retórica que creemos que es apropiada para el condado de Fairfax o cualquier condado o ciudad del país”, dijo Michelle LaRue, directora de CASA en Virginia, que buscó participar sin éxito en la discusión.

El supervisor John Cook, un republicano que preside el comité, dijo que intentó convencer a ICE de que incluyera a alguien que no fuera González.

“La respuesta que obtuvimos de ellos fue: ‘si no la dejas hablar, ninguno de nosotros hablará'”, dijo Cook, refiriéndose a ICE. Un portavoz de ICE confirmó lo que dijo Cook, pero dijo que la agencia se enteró del cambio solo unos 20 minutos antes de la reunión.

Cuando comenzó la discusión, varios miembros de la junta controlada por los demócratas parecieron respaldar la decisión de excluir a ICE por completo.

Sin embargo, criticaron a la agencia por los arrestos colaterales, cuando alguien es recogido por un agente de ICE durante una investigación no relacionada.

En un momento, Bulova dirigió una queja a los funcionarios de ICE en la audiencia, diciendo que la agencia siembra confusión en las comunidades inmigrantes sobre el papel de la policía local cuando los agentes federales aparecen para arrestar a alguien con la etiqueta de “policía” impreso en sus camisas y chaquetas.

González, llamando a la audiencia, trató de explicar que tal acción es una precaución de seguridad para los agentes en el campo.

“Si nos deja hablar, podemos aclarar mucha de la desinformación que estamos escuchando”, dijo.

“Yo soy el que tengo la palabra”, respondió Bulova.

Pat Herrity, un republicano que abogó para que ICE pudiera participar, se veía visiblemente enojado.

“Es un día triste en el Condado de Fairfax cuando no podemos tener una discusión abierta y honesta”, dijo.

(Traducción El Tiempo Latino/El Planeta Media)