La Iglesia Católica suramericana ha delineado un plan humanitario conjunto para atender las necesidades de los cientos de miles de venezolanos que han decidido migrar dentro de la región.
La iniciativa “Puentes de Solidaridad” fue presentada por el Vaticano en respuesta al llamado del Papa Francisco para recibir, proteger, promover e integrar a migrantes y refugiados en cada fase de su viaje migratorio, desde la partida al tránsito, hasta la llegada y el posible regreso a casa.
Entre las diferentes acciones se contemplan la creación de centros de servicios y albergues para migrantes vulnerables, asistencia en temas de vivienda, búsqueda de trabajo, trámites legales e inclusión social y facilitación de acceso a servicios de educación y salud.
Además, el plan pastoral tiene previsto llevar a cabo campañas de sensibilización de las comunidades locales ante el fenómeno migratorio.
Son ocho los episcopados que han unido fuerza para brindar esta respuesta conjunta a los desafíos del éxodo masivo: Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Bolivia, Paraguay y Argentina. Para ello, el Vaticano ha destinado un aporte inicial de 800 mil dólares en el curso de dos años, provenientes de donaciones privadas.
“A través de una acción coordinada, este plan integrado contempla una amplia gama de actividades y servicios a favor de los venezolanos, otros migrantes vulnerables y las comunidades locales que los reciben” explicaron los responsables del plan en su presentación en la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
Por el momento, la Iglesia de Venezuela no está incluida en el proyecto, informaron.
“Lo que se quiere es que el migrante no quede abandonado ni se sienta solo”, dijo el padre Arturo Sosa, superior de los Jesuitas, en declaraciones a la radio Vatican News. De esta manera, resaltó el sacerdote venezolano, “el flujo de venezolanos encontrará en la Iglesia el apoyo para poder moverse, la información sobre las oportunidades de trabajo, atención inmediata, un sitio donde dormir, una comida caliente”.
Fuente: Reporte Confidencial