Tras la proclamación de Nicolás Maduro como presidente de Venezuela hasta 2025 el mundo ha reaccionado. El grupo de Lima, países que se encontraban en la reunión del G20 –como Estados Unidos- desconocieron los resultados. En Colombia el presidente de la república y quienes aspiran a sucederlo también se pronunciaron. Juan Manuel Santos, ya lo dijo, no reconoce los comicios. Pero, ¿qué pasará con el nuevo huésped de la Casa de Nariño?
Iván Duque, Sergio Fajardo, Germán Vargas Lleras, y Humberto de la Calle tampoco reconocen los resultados. A Gustavo Petro, que en esta campaña se le ha sacado su simpatía por Hugo Chávez, y a quien sus contradictores señalan de llevar a Colombia por el camino que hoy sufre Venezuela, redactó una carta en la que se desmarcó del régimen venezolano. A solo cinco días de la primera vuelta, por primera vez desconoció la reelección de Nicolás Maduro.
La carta la dirigió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la instancia que precisamente hoy lo tiene habilitado para aspirar a ser presidente de Colombia. Petro manifestó su preocupación por la situación del vecino país, pero también aprovechó para advertir que se está fraguando un supuesto plan para impedir que llegue a la presidencia. Por un lado cuestiona la democracia venezolana, pero también la de Colombia.
“Un secreto a voces sacude la competencia electoral en Colombia: fuerzas retardatarias, con la complicidad de la Registraduría Nacional, preparan un monstruoso fraude para robarle las elecciones al candidato de la Colombia Humana”, dijo Petro, quien considera que hubo cambios repentinos en el método de selección de los jurados de votación, así como identificación de 39.000 empresas fantasmas de las cuales se “seleccionaron” jurados de votación. Trajo a colación el “saboteo y negociación de la auditoría internacional” y el “saboteo de la actualización del logo” en la Registraduría.
Petro, sin embargo, considera que la crisis de democracia no es exclusiva de Venezuela, sino se ha generalizado en todo el planeta. “Aparece como un rasgo que amenaza consolidarse”, al recordar que en la historia latinoamericana, la construcción de la democracia ha sido traumática, porque las dictaduras dejaron una huella dolorosa a su paso, impidiendo el cambio, la modernización y el progreso.
“Si en Colombia la democracia está amenazada, en Venezuela enfrenta una crisis de legitimidad estructural que la haría inviable. Venezuela transita un doloroso camino de secuestro de la democracia. La defensa de los Derechos Humanos, fundamento esencial e inapelable de la democracia, implica el respeto absoluto de los derechos y las garantías políticas de los ciudadanos. Venezuela ha violado en los últimos años, sistemáticamente, los derechos y garantías políticas de sus ciudadanos”, aseguró el candidato de la Colombia Humana.
Petro condenó que el gobierno venezolano tenga presos políticos. Criticó el encarcelamiento y la inhabilidad para ejercer sus derechos políticos a Leopoldo López, el encarcelamiento hasta forzar el exilio de Antonio Ledezma, la inhabilitación a Henrique Capriles, los cuales a su juicio “resultan inadmisibles en una democracia”.
El candidato presidencial enfatizó que las crisis en la construcción de la democracia se deben resolver con democracia. “A la afrenta del déficit de la democracia no se pueden oponer salidas totalitarias que han caracterizado los más oscuros momentos de la historia de la humanidad”, explicó en la misiva.
Faltan cinco días para la primera vuelta y Petro tenía que calcular su posición sobre Venezuela. Insiste en que la situación del vecino país se debe resolver con una combinación de presión diplomática y denuncia. “Reafirmo mi compromiso con la libre autodeterminación de los pueblos. Rechazo todo tipo de intervención extranjera. Solo acepto como viables las vías civiles y diplomáticas. Rechazo tajantemente cualquier asomo de intervención militar. Solo la preservación de prácticas democráticas hará posible la democracia”, aseguró Petro en el pronunciamiento más crítico contra del régimen venezolano que se le haya oído, no solo en campaña sino en la reciente década.
Por Semana.com