La mejor definición que existe para un esprint es “caos controlado”. Todos los corredores van cuerpo a cuerpo a más de 56 kilómetros por hora buscando la mejor ubicación para llegar primeros a la meta.
Este caos tomó un nuevo nivel en la definición de la etapa 8 del Tour de Francia cuando Fernando Gaviria y Andre Greipel tuvieron un incidente en la meta en Amiens por el que ambos han sido relegados al último puesto del pelotón en esta jornada.
Todo empezó cuando el alemán empujó a Gaviria contra la baranda cuando tenía espacio al otro costado. El colombiano quedó desbalanceado y al quedar atrás se terminó apoyando con su cabeza atrás de Greipel.
La polémica radica en si Gaviria cabeceó al del Lotto por no caerse o con intención de agredirlo. Para los ocho comisarios de carrera ambos ciclistas incurrieron en una infracción. A Greipel le quitaron el segundo puesto y a Gaviria el tercero y los ubicaron 92 y 93.
El gran damnificado de la jornada fue el colombiano que está en la lucha por la camiseta verde de puntos y al terminar tercero había recortado diferencia con Peter Sagan, que es líder de esta clasificación.
El colombiano había sumado 20 puntos que también le fueron retirados y ahora está a 63 del eslovaco en esta clasificación.
Es posible que el Quickstep intente abogar por los intereses de Gaviria pero resulta improbable que logren revertir la sanción.
Fuente: Semana