José Rosas Aispuro, gobernador del estado de Durango, en México, aseguró que el accidente del vuelo 4231 de Aeroméxico se debió a una ráfaga de viento, que ocasionó un descenso brusco del avión cuando despegaba y tocó tierra con el ala izquierda.

El roce del ala con el suelo ocasionó el desprendimiento del motor izquierdo, se lee en un comunicado del estado de Durango, al norte de México.

La aeronave caída quedó a unos 300 metros de la pista. Las autoridades rescataron a los 99 pasajeros y a 4 tripulantes. De los 18 heridos, todos están fuera de peligro, reseñó La Patilla con información de Efe.

Aispuro resaltó que tras el siniestro se activó el centro de emergencia del Aeropuerto Guadalupe Victoria, por lo que las labores de rescate iniciaron de inmediato.

Con información de Efe.