Elías Antonio Saca recibió hasta 60mil dólares en concepto de salarios mientras fue presidente de la República, y ese dinero presuntamente provenía de sus empresas, las que a su vez fueron alimentadas con fondos públicos. Así lo explicó el martes la Fiscalía en el primer día de juicio por el desvío de 301 millones de dólares del Estado contra el exmandatario y otros seis imputados.
“Nosotros decimos que ese fue un mecanismo que él utilizó para finalmente hacerse llegar el dinero que él sustrajo ilegalmente mientras era Presidente de la República”, señaló al final de la jornada de la vista pública uno de los fiscales del caso.
Según la investigación fiscal, cuando Saca llegó a la Presidencia en junio de 2004, tenía un salario de 5mil dólares pero un año más tarde este aumentó a 14mil dólares, lo cual consideró que no era posible porque ya fungía como funcionario público las 24 horas del día y así no podía trabajar en las cinco sociedades de las cuales era accionista.
Entre 2007 y 2008, señaló el fiscal, hubo un aumento “paulatino” de 27mil dólares hasta llegar a 60mil dólares y se mantuvo así hasta 2012 o 2013, pese a que las sociedades de Saca habían reportado pérdidas desde 2010.
“¿Cómo es posible que empiecen a reportar pérdidas, a tener menos ingresos, pero empieza a pagar mayor salario al señor Elías Antonio Saca?”, cuestionó el fiscal, para quien resulta razonable que luego el salario del imputado se hubiera reducido a 10mil y 11mil dólares por “la inflación” y el “incremento de gastos de vida”.
Durante el juicio, la Fiscalía explicó ante el Tribunal Segundo de Sentencia de San Salvador las formas en las que presuntamente Saca y los exfuncionarios desviaron millones del Estado.
Una de ellas, dijo, fue la creación de 16 cuentas particulares a nombre del exsecretario privado de la Presidencia, Elmer Charlaix; del exjefe de la Unidad Financiera de la Presidencia, Francisco Rodríguez Arteaga; y Pablo Gómez, excontador Charlaix, quienes presuntamente giraron cheques para las agencias de publicidad América Publicidad, ANLE y Funes y Asociados, y la empresa comunicacional Marketing and Services.
Estas, según la Fiscalía, ayudaron a Saca al desvío de dinero hacia sus sociedades y la de su esposa, Ana Ligia Mixco de Saca, también procesada en otro juzgado por lavado de dinero y activos.
De esa forma, el Grupo Radial Samix, la Promotora de Comunicaciones, Radio Difusión de El Salvador, Radio Difusión Usuluteca y Stereo 94.1, de acuerdo con la investigación, recibieron el 80 % del dinero triangulado.
“El lavado de dinero tenía un costo, una comisión”, explicó la Fiscalía, al referirse a que las sociedades que ayudaron a lavar el dinero se quedaban con el 20 % del monto que recibían, a excepción de Marketing and Services que se habría quedado con el 15 % o el 16.4 %.
Fuente: El Salvador