Ryan Zinke, secretario de Interior de los Estados Unidos, y Sonny Perdue, secretario de Agricultura, se presentaron en el estado de California para ver en personas las zonas más afectadas por el fenómeno en las últimas semanas.
Estos, según reseñó la agencia de noticias AFP, realizaron durante dos días un recorrido por los lugares donde arrasaron las llamas del incendio Carr, cuyo impacto se hizo sentir en Redding, al norte de la entidad.
La presencia del par de funcionarios se produjo días después que el presidente Donald Trump mencionara que una las políticas ambientales habían limitado las labores de bomberos en la Costa Oeste.
Estos vieron, según el mandatario, cómo sus labores se coartaron ante la gran cantidad de árboles que aún siguen en pie y que ampliarían con mayor facilidad la extensión del fuego.
Por su parte, Zinke manifestó que el calentamiento global no tuvo nada que ver con la situación. “He escuchado el argumento del cambio climático una y otra vez”, pero “esto no tiene nada que ver con el cambio climático. Esto tiene que ver con la gestión forestal activa”.
Pese a las dificultades, bomberos lograron algunos progresos para calmar el fenómeno, el cual acabó con unas 82 mil hectáreas y destruyó aproximadamente mil casas.