El presidente Iván Duque tiene fama de ser un buen lector, incluso el escritor Mario Vargas Llosa lo elogió por esa razón. Sin embargo, a raíz de una publicación de un tuitero esta fama estuvo por acabarse, sobre todo después de que Gustavo Petro compartiera el tuit en el que se veía a Duque leyendo un libro al revés. “Como la reforma tributaria. ¡Al revés!”, ironizó el senador.
Sin embargo, el comentario le salió al revés a Petro, pues se trataba de un montaje fotográfico en el que acomodaron la cara del presidente a la foto. Hasta el momento Petro no ha rectificado la información que publicó para sus tres millones de seguidores en Twitter. Las críticas a Petro no se han hecho esperar.
Este montaje recuerda al que le hicieron al entonces presidente de Estados Unidos George W. Bush, en el que supuestamente leía un libro al revés justo cuando le avisaron del atentado de las torres gemelas el 11 de septiembre de 2001.

Petro cae en noticia falsa sobre Duque y no lo desmiente
Pero el montaje a la foto del presidente Duque tiene otra historia detrás. La foto original fue tomada intencionalmente por un amigo del escritor peruano Gustavo Faverón Patriau hace algunos años. Jason -quien aparece en la fotografía- se la envió al escritor, el libro que sostiene en sus manos es El anticuario, una novela escrita por Faverón. Se trataba de una broma, no de una equivocación. Sin embargo, el autor del libro y de la imagen reconoce que se ha convertido en “emblema de la incompetencia política o algo parecido”.
El escritor peruano se enteró que Petro había compartido su imagen y contó en sus redes sociales la historia de la fotografía. “Ahora, en otra vuelta de tuerca, Gustavo Petro, candidato que quedó segundo en las elecciones presidenciales de Colombia, usa un montaje en el que coloca la cara del ganador de esas elecciones, Iván Duque, en lugar de la cara de Jason, para comentar algo acerca de que la política económica de Duque anda “de cabeza””, cuenta Faverón.
Guardando la esencia de la fotografía Faverón bromea con lo ocurrido: “A todo esto, encima de todo, el pobre Jason está filmando una telenovela en Colombia, probablemente atravesando una terrible crisis de identidad (o caminando de manos por las calles). Pero lo que a mí me divierte es que, literalmente, leer mis novelas de cabeza se está convirtiendo en sinónimo de locura política o algo semejante”.
Por Semana.com