Quien fuera líder del grupo terrorista Estado Islámico en Afganistán, murió junto a otros 10 combatientes tras un ataque aéreo a la zona donde estos se encontraban ubicados.
La Dirección Nacional de Seguridad de Afganistán señaló a la prensa del lugar que “Saad Arhabi murió la noche pasada, a las 22h05, en la localidad de Jangal Kaley, distrito de Khogyani, en la provincia de Nangarhar, con diez de sus combatientes”.
Un trabajo en conjunto entre “fuerzas aéreas afganas y extranjeras”, expresó la agencia AFP, hizo posible el trabajo.
La fuente destacó que el grupo extranjero que había sido de ayuda para la milicia local y así completar el operativo eran soldados estadounidenses.
La Dirección agregó que “dos bases y un número importante de armas y municiones fueron destruidas”.
Además, “Saad Arhabi había asumido la dirección del EI tras la muerte de su predecesor Abdul Hassib Logari”, quien murió en 2017 por un ataque de las fuerzas norteamericanas.