Aunque el Departamento de Estado de Estados Unidos niega que se haya cambiado la política de renovación de pasaportes, la historia en la frontera con México muestra que es diferente. Según una investigación del diario The Washington Post, se ha negado esta medida a cientos de hispanos en esta zona.
Según una investigación del diario, en el sur de Texas, en la frontera con México, un hombre de 40 años llamado Juan no pudo renovar su pasaporte estadounidense pese a que su certificado de nacimiento describe que nació en ese estado. Juan informó que recibió por parte del Departamento de Estado, un documento en el que se duda de su nacionalidad.
El Departamento de Estado envió un comunicado al medio de comunicación explicando que no ha cambiado la práctica con respecto a la adjudicación de pasaportes. Según reseña The Washington Post, en el texto se alega que la región fronteriza entre México y Estados Unidos es un área donde se ha registrado de manera significativa el fraude de la ciudadanía.
La investigación de TWP refleja que el Gobierno de Estados Unidos alega que entre los años 50 y 90, se otorgaron certificados falsos a niños que en realidad nacieron en México, argumento que se compara con el reconocimiento por parte de médicos, de aclarar que elaboraron certificados falsos.