El Gobierno de Daniel Ortega no tolerará que algún extranjero participe en la política nacional. La decisión es expulsar de Nicaragua a cualquier persona que no tenga la nacionalidad y se involucre en la crisis que ha generado cientos de muertos.
“Se podrá cancelar o revocar la permanencia en el país a un residente o no residente cuando partícipe en la política nacional”, informó la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME), Fátima Cerda.
El ciudadano belga, Federico Coppens, padre de la estudiante de medicina acusada de “terrorismo” y otros delitos, Amaia Coppens, de doble nacional nicaragüense y de Bélgica, confirmó que el estatus de europea no le brinda garantías a su hija, según reseña el medio Globovisión.