Un organismo de control federal determinó que entre los médicos designados por el Gobierno de Estados Unidos para las revisiones a los inmigrantes en busca de residencia permanente, existen especialistas con antecedentes de infracciones atroces.
Más de cinco mil 500 médicos de todo el país fueron investigados y de esa cantidad, 130 arrojaron antecedentes delictivos. Uno de ellos explotó sexualmente a mujeres y otro intentó mandar a matar a un paciente.
El documento que divulgó la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional señala que la falta de eficacia al momento de investigar a los médicos ponía “en riesgo de abuso” a los inmigrantes.
“El USCIS no investiga de manera adecuada a los médicos que designa para realizar los exámenes médicos obligatorios de estos ciudadanos extranjeros, y ha nombrado a doctores con un historial de abuso de pacientes o con antecedentes penales”, afirma el informe.
El informe no identifica a los médicos que estuvieron involucrados en delitos, ni tampoco revela si continúan en la lista aprobada por el gobierno.