Una noticia fue más allá de cualquier resultado o evento deportivo celebrado el fin de semana, una donde la tragedia ganó la batalla y se instaló en los principales titulares de la prensa mundial, anunciando la muerte de Vichai Srivaddhanaprabha, propietario del Leicester City.

El tailandés se dispuso a salir del King Power Stadium, casa del club británico, luego del empate a un gol con en West Ham United por la Premier League de Inglaterra, pero una situación aún no revelada por las autoridades derivó en la caída de la aeronave en los alrededores del escenario.

“Nuestros pensamientos, en estos momentos de pérdida inexplicable, están con la familia Srivaddhanaprabha y las familias de los que estaban a bordo”, manifestó el club a través de un comunicado en el que confirmó su deceso.

Srivaddhanaprabha estaba al frente del equipo cuando, contra todo pronóstico, se coronó en la campaña 2014-2015, en una de las más grandes sorpresas en la historia de la disciplina. Un año después, alcanzó los cuartos de final por la Liga de Campeones de Europa.

“El mundo ha perdido a una gran persona con la muerte de Vichai. Un hombre amable, generoso, un hombre cuya vida se caracterizó por el amor hacia su familia y hacia aquellos a los que lideró con éxito”, agregó el equipo.

Seguidores del cuadro inglés dejaron ofrendas a las afueras del estadio para recordarlo, una jornada en la que el fútbol, y el deporte en general, está de luto.