La acción sociopolítica y los estragos de la crisis en Nicaragua han generado debate, con más críticas que aplausos dada la fuerte represión del régimen de Daniel Ortega contra los manifestantes que rechazan los desaciertos políticos del gobierno.
Uno de los últimos grupos en pronunciarse fue el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), denunció ese jueves la brutal forma en que los cuerpos policiales atacaron a mujeres detenidas por razones políticas.
“El Cenidh condena la brutal represión ocurrida el pasado 26 de octubre en contra de 16 ‘presas políticas’ (…), que según sus familiares se encuentran golpeadas, lo que constituye un hecho sin precedentes”, informó el grupo en un comunicado.
El informe detalló que la acción de las autoridades llegó luego de que estas se opusieron cuando se anunció que una de ellas, Irlanda Jerez, debía ser trasladada de centro penitenciario.
“Les cortaron la energía eléctrica y más de 25 hombres encapuchados ingresaron a la celda, golpeando a todas las mujeres con sus bastones o varas policiales, causando fuertes lesiones en las detenidas”, dijo el Cenidh.