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Vargas, Petro y Uribe: la cruzada contra el IVA en la canasta familiar de Colombia

La Ley de Financiamiento generó un enorme revuelo en la opinión pública, pero en el Congreso levantó un verdadero avispero. A solo una semana de que el gobierno radicara la iniciativa, las principales fuerzas políticas ya le atestaron golpes contundentes al corazón de esa reforma: el IVA a la canasta familiar.

El primer impacto lo vivió el Gobierno en su propia cancha. El viernes, Álvaro Uribe presentó un comunicado del Centro Democrático en el que rechazan la medida.

“La propuesta de gravar con IVA artículos básicos de la canasta familiar ha creado una justificada preocupación ciudadana, que si bien podría compensarse con la devolución a los compatriotas más pobres, persistiría la afectación a compatriotas de ingresos medios”, aseguró el Centro Democrático.

Horas después de ese pronunciamiento, el segundo golpe llegó desde una orilla contraria. Gustavo Petro hizo un llamado a “la bancada liberal, de La U y de Cambio Radical, además de nuestra bancada alternativa, a hundir de una vez el IVA a la canasta básica familiar”.

El líder de la Colombia Humana era un crítico natural de la iniciativa. Desde la campaña, este había señalado que quienes deben pagar más impuestos son los más adinerados y no las clases trabajadores. Sin embargo, en su salida le metió un elemento adicional: la plaza pública. Petro invitó a las centrales obreras, que ya se han manifestado contra la Ley de Financiamiento, a poner fecha a la movilización nacional contra el IVA.

El domingo, la ya golpeada ley recibió otro impacto contundente: Germán Vargas Lleras. En su columna, el ex vicepresidente la calificó como un “proyecto inequitativo, facilista y que en su afán recaudador impedirá, una vez más, que la política fiscal se ponga al servicio de la competitividad del país y de la generación de empleo productivo”.

Los empleados que soportaron alzas cuantiosas en las anteriores reformas tributarias serán una vez más los mayores afectados. Primero, porque es fácil hacerlo y segundo porque parece muy impopular defenderlos.

Para Vargas, entre los muchos aspectos de la reforma que, a su manera de ver son negativos, está el IVA a la canasta familiar, la compleja devolución a los estratos más pobres, la reducción de beneficios en impuesto de renta a las personas naturales, la resurrección del impuesto al patrimonio a las personas naturales y la eliminación de beneficios al ahorro voluntario en los fondos de pensiones.

“Estos aspectos muestran que la gran afectada con la reforma será la clase media, que después de haber soportado las dos últimas reformas ahora tendrá que asumir una mayor carga tributaria. No recuerdo que el entonces candidato Duque hubiera dicho una sola palabra sobre sus verdaderas intenciones en estas materias”, señaló Vargas Lleras.

La suma de estas tres fuerzas deja en evidencia que es casi imposible que la Ley de Financiamiento salga del Congreso tal como llegó. El problema para el gobierno es que el IVA a la canasta familiar le apuesta a la mayoría del recaudo que pensaba hacer este tributo. Se calcula que podrían ser 14 de los 19 billones que se quieren recaudar.

La posición de Uribe fue en un inicio interpretada como un golpe mortal, pero el ex presidente la ha ido matizando. En el puente festivo publicó un trino en el cual asegura que el presidente Duque “avanza en un gran Gobierno y honorable. Recibió un país quebrado, sumido en coca, violencia y corrupción.

Con Vargas Lleras la situación es más difícil. El ex vicepresidente había radicado su propia reforma tributaria en un hecho sin antecedentes, dos días después de la posesión del presidente Duque. Ese proyecto, entre otras cosas, incluía una reducción de la tarifa del impuesto de renta para las empresas, la disminución de la tarifa para actividades agropecuarias y servicios de hotelería y de turismo, la eliminación de los descuentos sobre la renta, pero a diferencia del proyecto del gobierno no traía cambios ni sobre el impuesto del IVA ni sobre el de renta para personas naturales.

Vargas, a pesar de su derrota en las presidenciales, se ha convertido en una fuerza decisiva en el Congreso en el que con Cambio Radical ha logrado tener mayorías decisivas. Ese rol lo había reconocido Uribe, quien en octubre lo había invitado a una cumbre, en la que se acordó unir fuerzas para dos temas clave: la reforma a la justicia y la Ley de Financiamiento.

El problema para el gobierno de Duque es que Cambio Radical tiene posiciones fundamentales en las comisiones terceras que es en las que la Ley de Financiamiento tiene que pasar su primera prueba. Por ahora, el proyecto ni siquiera tiene ponencia.

Petro, por su parte, no es la fuerza decisiva en el Congreso, pero sí en las calles. El líder de la Colombia Humana está convocando para el próximo 8 de noviembre a una jornada de protesta.

“Si la sociedad colombiana no se moviliza en contra del IVA de la canasta básica familiar, terminaremos viviendo en el país más desigual de la tierra”, dijo.

Muy pocas veces los principales protagonistas de la política habían coincidido de esta manera en un tema fundamental para los colombianos.

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