Este 29 de noviembre se cumplen 29 años de la caída del muro de Berlín, el cual, por más de 25 años dividió la ciudad y el país. Con aires nuevos, los alemanes recuerdan ese momento.

El 9 de noviembre de 1989, la capital alemana se reunificó con el derribo del que fuera símbolo de la Guerra Fría; el muro de 45 kilómetros dividía la ciudad de Berlín en dos, mientras que otros 115 kilómetros rodeaban su parte oeste aislándola de la República Democrática Alemana (RDA).

El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, abogó por un “patriotismo democrático” en el centenario de la proclamación de la república en Alemania, los 80 años del pogromo nazi en la Noche de los Cristales Rotos y el 29 aniversario de la caída del muro, reseñó la agencia de noticias EFE.

No se puede explicar la actual república federal sin la catástrofe de dos guerras mundiales y sin el crimen contra la humanidad que fue el holocausto, al ser parte inamovible de la identidad alemana, pero tampoco puede entenderse sin tener en cuenta las raíces ramificadas de las ansias de democracia y libertad a través de los siglos.

El denotante de este hecho, fueron las declaraciones en rueda de prensa de Günter Schabowski, miembro del Politburtó del Partido Socialista Unificado de Alemania (SED, por sus siglas en alemán), quien limitaba (aún más) los derechos de circulación de los alemanes del Este.