Los pasos de los migrantes centroamericanos que apuntan hacia territorio estadounidense son bien seguidos por el gobierno del presidente Donald Trump, el cual ha rechazado en repetidas ocasiones al movimiento.
Con aproximadamente siete mil personas en varios grupos, algunos ya con la decisión de instalarse en otros países de la región, desde Norteamérica buscan la manera de dar una solución pacífica al caso.
Sin embargo, aún se estudia de cerca a los involucrados.
De acuerdo con la cadena de noticias NBC, la Administración de Trump cuenta con informantes de incógnito que se han encargado de infiltrarse en un convoy en la frontera con México.
El medio reveló que el gobierno le paga a estas personas por meterse en la caravana sin ser detectados, con la misión de recabar toda la información posible sobre las acciones a tomar por el grupo.
La situación migratoria llegó a tal punto que Trump firmó un acta que prohibía el asilo a todos aquellos que cruzaran la frontera sur de manera irregular, proyecto que fue rechazado este 20 de noviembre por un magistrado federal.