En medio de una reestructuración global, General Motors anunció este lunes que reduciría su producción en Norteamérica y su fuerza laboral asalariada y ejecutiva.
El fabricante de vehículos con sede en Detroit dijo que no asignaría ninguna producción a la ensambladora Oshawa en Ontario, a la de Lordstown en Ohio y a la de Detroit-Hamtramck en Michigan después de diciembre de 2019. Además informó que dejará de asignar la producción a las plantas de producción de White Marsh, Md. y Warren, Michigan, para la misma fecha.
La compañía también descontinuará la producción de modelos de baja venta fabricados en esas plantas a lo largo del próximo año, incluyendo el Chevrolet Impala, Cruze y Volt, el Cadillac CT6 y el Buick LaCrosse.
Estos cambios son parte de los esfuerzos de GM para enfocar sus recursos en la autoconducción y los vehículos eléctricos, así como en camiones más eficientes, crossovers y SUVs, aseguró la compañía en un comunicado.
Con información de The Washington Post