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Ocho equipos apuntan al título de la NFL

Con la ronda divisional definida, la NFL tiene a la vuelta de la esquina más compromisos de eliminación directa y donde la consigna de los ocho conjuntos sobrevivientes es clara: decir presente en el campo de juego del estadio Mercedes-Benz, donde el próximo 3 de febrero se celebrará el Super Bowl LIII.

La ofensiva a temer

Si hubo un equipo que sostuvo su ritmo a placer fueron los Chiefs de Kansas City. Con la ofensiva como bandera se hicieron con la mejor marca de la Conferencia Americana, sumando 12 victorias por apenas cuatro caídas, mismo récord de los Chargers de Los Ángeles, pero cuyo margen de triunfos permitió resolver la paridad a su favor y así evitar ver acción en la ronda de comodines.

Los de Misuri no solo fueron los dueños de la estadística de más puntos anotados, con 565, promediando 35.3 por choque, también vieron en su principal figura, el mariscal Patrick Mahomes, al mandamás en pases de anotación en la zafra, con 50. Hoy, el hombre pase de los Chiefs es uno de los grandes nombres que hace ruido para alzarse como el Jugador Más Valioso de la campaña, pero todo reconocimiento individual poco efecto tendría si el ataque no hace las labores de cara al premio gordo: el título de liga.

En el caso de los Colts, un equipo acostumbrado a instalarse en los playoffs en la pasada década y con un título en la 2006 de la mano de Payton Manning, la responsabilidad pasará por hace de su defensiva una línea hermética que obligue a Kansas City a buscar alternativas cuanto los puentes aéreos no sean suficiente para ganar.

Con el envión anímico de haberse colado en el último suspiro a la postemporada producto de cuatro triunfos consecutivos en ronda regular sumado al obtenido en ronda de comodines contra los Texans de Houston, el combinado de Indiana busca ser aquel que sea noticia no por haber sido víctima de la profunda ofensiva de los Chiefs sino por haberse plantado y asfixiado al contrario, quedándose con un triunfo más que sorpresivo y que invite a pensar en la versión exitosa de hace algunos años.

Los eternos favoritos

Nunca hay que dejar fuera de la discusión por el título a los Patriots de Nueva Inglaterra. La franquicia es sinónimo de éxito y su forma de adentrarse a los playoffs es digno de estudio y reconocimiento. 2018 tampoco ha sido la excepción para Bill Belichick y los suyos, líderes de la división Este en la Americana (11-5).

Un cuadro que parece jugar en piloto automático y que pisa con fuerza el acelerador. Así puede ser descrito lo que ha catapultado a los de Massachusetts a ser los grandes referentes de la NFL desde el año 2001, cuando obtuvieron el primero de sus cinco títulos hasta la fecha de la mano del afamado entrenador en jefe y el estelar Tom Brady, quien intentará agrandar su leyenda, una que, a juicio de muchos, lo tiene como el mejor jugador en la historia de la disciplina.

Su habitual poder ofensivo ahora tiene como balance una defensa envidiable, con solo 20.3 unidades permitidas por encuentro.

Frente a estos estarán los Chargers, ganadores del juego por comodines contra los Ravens de Baltimore con score de 23-17.

Con el veterano Philip Rivers como ese jugador que tendrá la tarea de brindar calma a sus compañeros, la tarea de los californianos pasará por escalar esa alta montaña que representan los Patriots, acostumbrados a duelos de eliminación directa, algo que para los Chargers no sucede todo el tiempo, pues esta es apenas su quinta visita a instancia de postemporada en los últimos cinco años.

Esa propia situación de saberse desprotegidos y para el análisis de muchos un conjunto sin opción alguna podría ser su propia cura. Al llegar sin la presión de tener que meterse en la final de la Conferencia Americana, contrario a lo que se maneja del lado de Nueva Inglaterra, el cuaderno en blanco de esta organización podría tener un capítulo brillante en los playoffs de 2018.

La suerte del campeón

Los Eagles de Filadelfia estuvieron, literalmente, a centímetros de despedirse de la temporada 2018 en la ronda de comodines; sin embargo, la patada en los últimos 10 segundos de Cody Parkey se estrelló en dos postes, dándole así el triunfo a los alados con score de 16-15 sobre los Bears de Chicago. Esquivar esa bala no fue tarea sencilla y seguramente será recordada por años, siempre con una sonrisa del lado de los seguidores de los campeones del pasado Super Bowl y con amargura por parte de los fanáticos del combinado de la ciudad de los vientos.

Esa segunda oportunidad podría alimentarlos para llegar con la mayor confianza posible ante un rival que compartió la mejor marca de toda la NFL: Los Saints de Nueva Orleans.

Drew Brees, ese mariscal que desafía al tiempo y a una liga de tanto contacto físico y velocidad, quiere ser el guía de sus compañeros con el uniforme de los que se coronaron en 2009. De ahí en adelante, ese gran grupo transitó un camino lleno de irregularidades que obligó a varios cambios en la plantilla, pero con el quarterback como eje del grupo.

Hoy, la versión de los Saints hace pensar mucho en los campeones del pasado, pero la experiencia de algunos fracasos fuera del guion para tener un presente tan llamativo. Su equilibrio entre ofensiva y defensa los pone al lado de los Patriots como esas organizaciones que llegan a la postemporada como los conjuntos que no se deben perder de vista y que para muchos son los favoritos a medirse en Atlanta el próximo 3 de febrero.

A dejar atrás el pasado

Siete de los 10 triunfos de los Cowboys de Dallas llegaron a partir del mes de noviembre. La tardía reacción de los tejanos fue premiada, una recompensa bastante exigente al pasar por una división en la que compartieron junto a los Eagles y los Redskins de Washington, cuadro cuyo inicio invitó a pensar que la capital tendría fútbol americano en el primer mes de 2019, pero la realidad los despertó de ese sueño.

Para uno de los equipos de mayor tradición y jerarquía en la liga, el pasado reciente no ha sido el mejor; no obstante, las páginas están para pasarse y enfocarse en cosas positivas. Con la actuación de esta campaña, los Cowboys juegan su cuarta postemporada en los últimos 10 años, en una clara intención de dejar atrás la sequía de antaño para volver a ver a sus fanáticos con esa sonrisa que acompaña a las plantillas acostumbradas a meterse en la fiesta de los playoffs.

Algo similar sucede con los Rams de Los Ángeles. Los californianos tuvieron marca de 13-3 en ronda regular, mostrándose como un grupo a no dejar pasar desapercibido. Este alto nivel no corresponde a sus acciones pasadas, siendo esta la segunda postemporada en los últimos 10 años; sin embargo, los carneros no piensan en otra cosa que no sea dar inicio a una larga dinastía.

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