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La mitad de los salvadoreños que envían remesas desde EE.UU. son indocumentados

Del total de salvadoreños que envían remesas familiares desde Estados Unidos, más de la mitad son indocumentados y representan, además, el 52,9% de los ciudadanos de esa nacionalidad que enviaron $ 5.468,7 millones captados en 2018 bajo este concepto, según reveló la última Encuesta de Remesas Familiares que elaboró la Red de Investigadores del Banco Central de Reserva (Redibacen).

La sexta edición de la investigación, cuyos resultados fueron publicados este miércoles, reveló las características de los remitentes salvadoreños residentes en Estados Unidos (el país desde donde proviene la mayor cantidad de remesas), las acciones que están tomando ante la política migratoria de dicho país y el acceso que poseen a servicios financieros, tanto donde viven como en El Salvador.

La jefa del Departamento del Sector Externo del BCR, Xiomara Hurtado, explicó que las remesas son dependientes de la dinámica de los nuevos migrantes.

Los datos revelan que la mayoría de las remesas (80%) se origina en población que ha migrado en los últimos 20 años. “Hay una participación importante de indocumentados de reciente ingreso”.

Del total de remesas recibidas en diciembre de 2018, solo 17,7% provino de salvadoreños que son residentes y un 14% de los beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés).

El reporte señala que con $ 430, los salvadoreños en situación migratoria vulnerable (sin documentos) en el país norteamericano, promedian el segundo mayor monto de remesa enviado; pues aunque solo envían un 6,6% del total de las remesas, aquellos en condición de asilo son los que mandan más dinero por vez ($ 465).

El Banco insistió en que “es importante continuar brindando asesoría y apoyo legal para los compatriotas que viven en el exterior, especialmente para quienes tienen oportunidad de regularizar su situación migratoria”.


   
   

Gráfico 1

Pero ¿quiénes son y qué hacen?

El Salvador es el país de Centroamérica con la mayor población viviendo en Estados Unidos.

La última estimación oficial asegura que los migrantes eran el equivalente a una tercera parte de la población salvadoreña.

Un 83% de los 1,1 millones de salvadoreños en Estados Unidos envía remesas a El Salvador.

La edición de 2018 de la encuesta muestra un aumento de la remesa promedio enviada en el último quinquenio; pues pasó de $ 312 en 2014 a $ 398 en 2018.

Según la entidad, los envíos de remesas son ahora más elevados que en la encuesta anterior por los mejores ingresos de los salvadoreños en el exterior y una mayor remesa promedio. Todo está vinculado al comportamiento precautorio ante la política migratoria estadounidense y la mejor dinámica económica de EE.UU.

Sobre ello, destacan que los salvadoreños con TPS se preparan ante la finalización del mismo aumentando sus ahorros (34,9%) y tramitando residencia (30,4%).

Del total de remitentes de remesas, son más las mujeres que envían divisas aunque su salario es más bajo ($ 1.670) que el de los hombres, lo que envían ($ 333 promedio) representa más de su ingreso (16,9%) mensual.

Los migrantes masculinos, en tanto, tienen salarios mayores ($ 2.708 al mes) que los de las mujeres; por ende, hacen promedios de remesas de mayor monto ($ 464), pero la cifra es equivalente a 14,8% de sus ingresos por mes.

La escolaridad promedio de los remitentes es de 8.9 grados, incluso superior a la Población Económicamente Activa (PEA) que vive en El Salvador (8.1 grados). Una tercera parte de los remitentes son bachilleres y 13% tienen algún nivel de estudios universitarios, “lo que evidencia una fuga de cerebros para el país”, aseguró el BCR.

8 de cada 10 salvadoreños que envían remesas familiares al país se emplean en el sector servicio; de ellos, la mitad se concentra en la construcción (17,2%), restaurantes y hoteles (15,2%), y limpieza (11%).

Otros se dedican a actividades administrativas (8,7%), de manufactura (5,9%) y salud y cuidado de personas (4,1%); aunque también hay salvadoreños que se emplean como motoristas (3,7%), en jardinería (3,3%), comercio (3,2%), negocios propios (2,6%), reparación y mantenimiento (2,5%) y agricultura (2%).

Un 3,3% de los remitentes dijo que no trabaja, 0,6% que estaba en condición de desempleado, 0,5% jubilado y 0,1% inhabilitado para trabajar. Mientras tanto, solo 17% de los encuestados tienen servicio financiero en El Salvador, un 15% posee cuentas de ahorro o depósitos a plazo.


   
   

Gráfico 2

El Banco destacó que la demanda de servicios médicos hospitalarios y los servicios inmobiliarios “dan oportunidad de ofrecer servicios orientados a extranjeros, para asegurar la atención a sus beneficiarios”.

Más de la mitad de los encuestados realizan envíos especiales de remesas para actividades específicas. Por ejemplo, en 2017 $ 706 millones de las remesas fueron en concepto de envío especial. De ese monto, 36,4% tenía como destino tratamientos médicos, 23,5% a la compra de vivienda para beneficiarios, 13,2% para celebraciones y 5,2% para gastos funerarios.

No solo dinero

La encuesta evidenció que 4 de cada 10 salvadoreños envían remesas en especie, principalmente las mujeres, quienes representan el 55,1% del total de este tipo de remitentes.

Hurtado dijo que, aún sin detalle, las remesas en especie incluyen bienes como ropa, zapatos y equipos electrónicos como computadoras. En 2017, las remesas de esta categoría ascendieron a $ 373 millones, equivalentes a 7,4% del total de las remesas.

Según la funcionaria, este dato abarca tanto los bienes que los compatriotas envían por correo o en encomiendas y los que traen al país ellos mismos.

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