California se coloca en la conversación como un estado pro-migrantes. Así lo han hecho ver las máximas autoridades del enorme territorio norteamericano, en donde sus políticas están a favor de la llegada de extranjeros.

La última acción tuvo como protagonistas a la Junta de Supervisores del condado de San Diego, la cual aprobó tomar una propiedad privada abandonada para la creación de un nuevo albergue para familias migrantes recién llegadas a territorio estadounidense.

Esta acción, de acuerdo con información de la agencia de noticias EFE, se centrará en aquellas llegadas desde México en busca del asilo político.

Según la fuente, esto se toma como una respuesta ante las acciones del pasado, en la que notaron que las autoridades dejaban a su suerte a los migrantes, siendo presa fácil de tráfico humano.

Desde noviembre de 2018, la Red de Respuesta Rápida de San Diego abrió un albergue al cual llegaron un total de 5.000 migrantes.

La frontera con México ha sido punto de disputa con la administración del presidente Donald Trump, quien ha prometido en repetidas ocasiones construir un muro para evitar el ingreso de extranjeros por esta vía.