La ronda regular de la NBA entra en su segunda mitad y los equipos deben hacer los ajusten necesarios para finalizar con éxito una carrera cuya meta son los playoffs.
Para los Lakers de Los Ángeles, el pie debe estar puesto en el acelerador, una obligación que cobra peso ante el balance negativo que presentan (28-29) hasta el parón por el Juego de Estrellas.
Con tareas por resolver, los de California se amparan en la figura de LeBron James para meterse en postemporada; sin embargo, la planificación de la dirigencia es tenerlo sano para la recta final.
Según reportes del portal especializado The Athletic, los laguneros están preocupados por el estado físico del alero, quien, si bien regresó a tono de su lesión, tendría mayor desgaste en los días por venir.
La situación preocupa a la organización, pues entienden que pese a la calidad de James, es un hombre de 33 años de edad, alguien a quien le cuesta más recuperarse en comparación con elementos más jóvenes.
Se espera que la estrategia de los Lakers sea darle más descanso y menos minutos en los próximos días para rendirlo al máximo en las últimas semanas de acción, lapso de todo o nada para ellos.