Este lunes, la expresidenta argentina Cristina Fernández aseguró que las ocho causas por corrupción por las que fue citada solo buscan generar impacto con un guión digno de los “Óscar”.
Fernández negó que haya pruebas contra ella y acusó al fiscal de extorsionar a imputados. “En ningún caso existen pruebas que me vinculen con los supuestos delitos que se dicen investigar“, aseveró la actual senadora en un texto presentado al juez que la citó y ante quien no aceptó responder preguntas.
La expresidenta acudió a los tribunales de Buenos Aires citada por tercera vez como procesada en la llamada “causa de los cuadernos”, en la que el fiscal Carlos Stornelli y el juez Claudio Bonadio investigan presuntos sobornos de empresarios a altos funcionarios durante el kirchnerismo.
De acuerdo a la agencia de noticias EFE, derivadas de esa “causa madre”, Bonadio decidió convocarla también para rendir cuentas en otros siete expedientes, la mayoría por el presunto pago ilegal de empresarios a funcionarios para favorecer la concesión de contratos públicos.
Pero también por el supuesto pago de su Gobierno de sobreprecios en la importación de buques con gas licuado; por tener en su casa “documentos históricos” que según el juez no podían estar “en manos de particulares” y por haber usado supuestamente la flota aérea presidencial para enviar diarios y muebles a la provincia sureña de Santa Cruz, cuna del kirchnerismo.