El ejército de Estados Unidos bloqueó el acceso a Internet a una entidad rusa que buscaba sembrar la discordia entre los estadounidenses durante las elecciones de 2018, aseguraron varios funcionarios de EE.UU., advirtiendo que las operaciones del Kremlin contra Estados Unidos no son gratuitas.
El ataque a la Agencia de Investigación de Internet en San Petersburgo, una compañía asegurada por un oligarca cercano al presidente Vladimir Putin, fue parte de la primera campaña cibernética ofensiva contra Rusia, diseñada para frustrar los intentos de interferir en las elecciones de Estados Unidos, según indicaron los funcionarios.
“Básicamente, desconectaron el IRA”, aseguró una persona familiarizada con el asunto que, al igual que otros, habló con la condición de anonimato.
La operación marcó la primera operación de muscle-flexing por parte del Comando Cibernético de Estados Unidos, con inteligencia de la Agencia de Seguridad Nacional, bajo nuevas autoridades, que fue otorgada por el Presidente Trump y el Congreso el año pasado para reforzar las capacidades ofensivas.
Queda por ver si el impacto de la acción de San Petersburgo será duradero. Las tácticas de Rusia están evolucionando, y algunos analistas se mostraron escépticos sobre el valor disuasivo de la fábrica de trolls rusos o de Putin, quien, según funcionarios de inteligencia de Estados Unidos, ordenó una campaña de “influencia” en 2016 para socavar la fe en la democracia de Estados Unidos.
Con información de The Washington Post