La desnaturalización es un tema que ha tomado relevancia durante la administración del presidente Donald Trump quien se ha embarcado en un lucha contra la inmigración legal e ilegal dentro de EE.UU.

Cada año son cientos los inmigrantes indocumentados que son deportados a sus países de origen, no obstante, pese a que, un ciudadano o inmigrante naturalizado sea expulsado de EE.UU. es algo poco común cada vez sucede con más frecuencia.

Según una publicación de Los Angeles Times, la desnaturalización en décadas pasadas era un proceso complejo reservado para “los criminales de la guerra nazi y los violadores de los derechos humanos”, no obstante para 2018 en Los Ángeles se estaban revisando más de 2,500 casos, de los cuales más de 100 fueron remitidos al Departamento de Justicia.

El buffet de abogados Jackson White señala que un ciudadano naturalizado no puede ser deportado, pero sí un ciudadano naturalizado puede ser despojado de su ciudadanía y así ser sujeto de deportación.

Aunque ocurre con poca frecuencia, para que las autoridades migratorias puedan revocar un beneficio migratorio de este tipo deben tener razones judiciales de peso como que se haya cometido fraude en el proceso para obtener una a “green card” o certificado de ciudadanía, cometer actos terroristas o cuando el ciudadano naturalizado renuncia a su ciudadanía estadounidense.

La opinion.com cita al abogado Allan Wernick, columnista del Daily News y director del programa ¡Ciudadanía Ahora! de la Universidad de Nueva York quien señala que es raro que ocurra un proceso de desnaturalización incluso si la persona cometió un delito una vez obtenida la ciudadanía.

Explica que en muchos casos la investigación de un acto criminal permite establecer que hubo comportamiento criminal previo a la naturalización y eso deriva en la desnaturalización.

Otra de las condiciones que podrían registrarse es que la deportación se efectúe cuando el inmigrante está en proceso de naturalización. Iniciar el proceso no garantiza que la persona no pueda ser deportada.

Jackson White enlista en su sitio web siete razones en las que la naturalización de un inmigrante puede ser revocada:

  1. Obtención fraudulenta de la ciudadanía

  2. Ser condenado de traición contra los Estados Unidos

  3. Negarse a testificar ante el Congreso con relación a actos subversivos dentro de los 10 años de la naturalización.

  4. Obtención de una ciudadanía doble en un país con el cual los Estados Unidos requiere la renuncia de la ciudadanía

  5. Servicio como oficial u oficial no comisionado con las fuerzas armadas de otra nación

  6. Servicio con las fuerzas armadas de otra nación cuando se está comprometido en actos hostiles contra los Estados Unidos

  7. Ser electo a cargos públicos en un estado extranjero

Por ElSalvador.com