La derrota es difícil de asimilar y si es estrepitosa, el recuerdo queda proyectado como una película de terror durante mucho tiempo.
Esto espanta a Lionel Messi, delantero del Barcelona español, equipo que no pudo sostener una ventaja de tres goles ante el Liverpool por las semifinales de la Liga de Campeones de Europa.
En la instancia previa al juego por el título, los ingleses hicieron las labores en la vuelta con un histórico triunfo por 4-0 para instalarse en su segunda final consecutiva, donde enfrentará al Tottenham, también de la premier League.
Sobre esta llave, Messi habló en rueda de prensa este 24 de mayo, el atacante rosarino confesó que aquello “fue un golpe muy duro que recibimos tanto yo como todo el vestuario, le costó levantarse, creo que se vio en los siguientes partidos (de Liga) que nos tocó jugar porque el golpe fue durísimo”.
Sin embargo, el cuadro catalán busca mejorar la imagen alzando otro título, ahora el de la Copa del Rey, en el que se medirán al Valencia.
Luego de quedarse con la liga, buscan el doblete doméstico.