Una de los indicadores más mencionados para determinar cómo se encuentra la economía de un país es el Producto Interno Bruto (PIB). Este indicador es el valor monetario de lo que las personas, a través de las empresas, producen: bienes o servicios.
Hacer crecer aún más esa generación de ingresos es uno de los retos del gobierno entrante.
La utilidad del PIB radica en que permite notar el crecimiento y la desaceleración de la economía; aunque por sí mismo, no ayuda a determinar el nivel de riqueza o bienestar en un país. Sin embargo, existe otro indicador llamado PIB per cápita, que es el resultado de dividir el PIB entre el total de la población.
El número que se obtiene es la porción que correspondería a cada persona de lo que se produjo en el país durante un año. El Diario de Hoy revisó los datos de cómo ha evolucionado esta renta per cápita para El Salvador y toda Latinoamérica durante los últimos años y resulta que este ingreso se ha mantenido estable.
Al ser cuestionado sobre cuál es la razón de esto, el analista económico Manuel Enrique Hinds explicó que los países que han logrado un crecimiento significativo son los que han invertido en capital humano.
Hinds también compara América Latina con países asiáticos y dice que estos crecen mucho más porque están invirtiendo en cosas como tecnología y formación en capacidades técnicas y científicas de su población.
Advierte que en El Salvador debe apostarse a la economía del conocimiento. Cita la producción de software y tecnología como punta de lanza para lograr un mayor crecimiento económico. Habla de potenciar la ingeniería y el pensamiento crítico.
Por otra parte, el exministro señala que el PIB es un indicador que debe leerse con cuidado ya que, aunque permite conocer lo producido por un país, no facilita conocer sobre la calidad de vida dentro de una nación.
Hinds agrega que un PIB muy alto no se traduce, necesariamente, en una disminución de la desigualdad, mejoras en la calidad educativa o de salud. Asimismo, comenta la necesidad de considerar otros indicadores como el coeficiente de Gini.
Fuente: El Salvador