Esta semana, el gobierno de los Estados Unidos dio la orden de cancelar las clases de inglés, así como servicios legales y actividades recreativas para los menores indocumentados sin representantes que están detenidos bajo custodia dela patrulla fronteriza.
De acuerdo con información de la agencia de noticias EFE, fueron presiones en materia fiscal las que obligaron a dar de baja los programas.
La Oficina de Reasentamiento de Refugiados así lo confirmó a la fuente, señalando que los fondos para las actividades vinculadas al desarrollo y asesoría de los menores están siendo retirados gradualmente.
Evelyn Stauffer, portavoz del Departamento de Salud y Servicios Humanos, detalló que la oficina “instruyó que se empiecen a reducir o cancelar los fondos para actividades de menores no acompañados que no sean estrictamente necesarias para la protección de la vida y la seguridad”.
La especialista aseguró que las actividades a las que se les pondrá freno forman parte de los “servicios de educación, servicios legales y recreativos”.
“Necesitamos urgentemente más recursos para hacer frente a las necesidades humanitarias creadas por este influjo, tanto para mantener el bienestar crucial de los niños como para aumentar nuestra capacidad”, agregó la vocera.