ir al contenido

Exalcalde de Cúcuta condenado por parapolítica fue admitido en la JEP

A través de un auto de 42 páginas la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas de la JEP aceptó el sometimiento de Ramiro Suárez Corzo, exalcalde de Cúcuta y quien está en la cárcel condenado por nexos con grupos paramiltares. Ramiro –como lo conoce todo mundo en la capital de Norte de Santander– fue alcalde en el periodo 2004 y 2007. Durante su mandato el paramilitarismo tuvo el periodo de mayor crecimiento en ese departamento, al punto de que el Bloque Catatumbo fue una de las estructuras más temidas del país.

La ascendencia ‘para’ de Suárez era vox pópuli e incluso su alcaldía se truncó por nueve meses en los que estuvo detenido por presuntos pactos con los ejércitos privados de extrema derecha, pero logró burlar la Justicia y retomar las riendas de Cúcuta. En su momento el senador Gustavo Petro jugó un papel importante denunciando los nexos de Suárez. En la pasada campaña presidencial, cuando Petro era candidato y visitó Cúcuta ocurrió el delicado episodio en que su vehículo fue atacado. Petro aseguró que el responsable era el exalcalde quien seguía manejando los hilos de la ciudad desde su prisión.

“Este es el exalcalde de Cúcuta Ramiro Suárez Corzo. Los indicios lo muestran como el autor del atentado en mi contra. Lo denuncié por genocida del Norte de Santander. Es dueño del gobierno de Cúcuta desde la cárcel. El gobierno de Santos lo deja gobernar”, aseguró en ese momento Petro. Aunque el exalcalde de Cúcuta está recluido hace seis años en la cárcel La Picota de Bogotá –a más de 700 kilómetros de la capital de Norte de Santander– se dice que su influencia es cotidiana y que César Rojas, el actual mandatario, acata sus instrucciones.

La relación entre el ex y el alcalde actual es de vieja data. El entonces alcalde Suárez nombró a César Rojas como secretario de Tránsito, cargo que este ocupó entre 2004 y 2007. Fue un despacho altamente cuestionado por líos de contratación. Pero esos impases no afectaron la proyección política del secretario, mucho menos ser reconocido como discípulo incondicional de Ramiro, incluso cuando este fue capturado en 2011 y condenado a 27 años de cárcel por el crimen del abogado Alfredo Enrique Flórez Ramírez.

César Rojas decidió lanzarse en búsqueda de la alcaldía en 2015 y estimó que la mejor forma de persuadir al electorado era poniendo su foto en las piezas publicitarias junto a la imagen del condenado Ramiro Suárez. Y debajo de la foto de este agregó una frase que rezaba: “Sí puede progresar”, lo que muchos en Cúcuta leyeron como que Ramiro Suárez, aunque en prisión, ‘Sí puede regresar’. Efectivamente fue la fórmula del éxito.

Eso no fue todo. A la receta del afiche se sumó un ser en carne y hueso, Paola Suárez, hija de Ramiro Suárez, quien manifestó en varias intervenciones la complacencia de que Rojas aspirara a la alcaldía y al cierre de campaña anunció, en tarima y junto al candidato, que traía un mensaje especial de su padre: “¡La mejor opción es César Rojas a la Alcaldía!”.

La Jurisdicción Especial de Paz acaba de admitir a Ramiro Suárez.  Su defensa solicitó el beneficio anticipado de la libertad condicional pero los magistrados la negaron. Suárez seguirá en prisión.

Con información de Semana

Últimas Noticias