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Estados Unidos aprieta la marcha en el mundial femenino

Históricamente, las grandes referencias del fútbol mundial destacan con sus selecciones masculinas por encima de las femeninas. Pero Estados Unidos corre por un carril distinto, también exitoso, en donde sus mujeres demuestran con títulos que son ellas las grandes figuras de la disciplina en su país sobre los hombres.

Esa fórmula encuentra respaldo en otras naciones, como Canadá, Suecia, China o Noruega, selecciones que inclinan la balanza del lado de las damas; sin embargo, ninguna con el poderío de las norteamericanas, dueñas de tres campeonatos mundiales y en búsqueda del cuarto en Francia 2019, lo que aumentaría esa ventaja histórica sobre Alemania, más cercano perseguidor con par de títulos.

En territorio galo, el cuadro de las barras y las estrellas pasó por la fase de grupos como quien conoce cada detalle de la instancia donde se ubica, arrollando desde el inicio del torneo y demostrando que no existe un grupo con mayor peso para ser favorito y hacerse con el título que las dirigidas por Jillian Ellis.

El paso contundente

En ocasiones, el debut suele ser el paso más difícil de dar. Sea cual fuera la disciplina, atletas y grupos muestran que la adaptación puede ser lo más complicado de materializar, de ahí algunos altibajos en la primera presentación, donde los resultados sorpresivos saltan a la mesa, pero que no necesariamente marcan el camino de aquellos que están destinados al a gloria.

Esa naturalización de algunos fracasos no está en el ABC de Estados Unidos, al menos no es así con su selección femenina de fútbol, la cual no solo se vio fuerte en su compromiso inaugural, lo que hizo ante Tailandia fue grosero.

El 11 de junio en Reims, las americanas golearon por 13-0 a las asiáticas, en la que es no solo la mayor goleada en la historia de mundiales femeninos, ese triunfo también representó la mayor ventaja en Copa del Mundo sin importar el género. Escribir el nombre de su país en los libros de récords parece cotidiano en territorio norteamericano, en una cómoda victoria que tuvo doble significado, pues además de aumentar significativamente la confianza de una escuadra que conoce de favoritismos, también fue una advertencia a toma en cuenta para el resto de sus rivales.

Los dos siguientes encuentros que completaron su andar por el grupo F tampoco desentonaron, con celebraciones por 3-0 y 2-0 sobre Chile y Suecia, respectivamente. Además de la alta nota por su cuota goleadora, sobre todo en el primer encuentro, también dieron una pequeña muestra de que defensivamente es mucho lo que se debe envidiar al grupo.

Las figuras

En esos 18 tantos anotados por las estadounidenses en la primera fase fueron, por mucho, la estadística que dominaron, siendo seguidas desde lejos por la selección de Australia, cono ocho dianas en tres juegos disputados por la primera fase.

De la mencionada cantidad de goles, Alex Morgan saltó como la líder en el grupo, con cinco. La talentosa atacante firmó el mejor registro de la fase inicial del torneo junto a la australiana Samantha Kerr.

Además de Morgan, entre las más anotadoras de la cita estuvieron presente otras tres americanas: Carli Lloyd, con tres; y Lindsay Horan y Rose Lavelle, ambas con dos goles en su cuenta.

Una nueva pieza se sumó a la fiesta de goles en instancia de octavos de final: Megan Rapinoe, quien con sus dos goles desde el punto penal le dio el boleto a las estadounidenses a instancia de cuartos, dejando en el camino a una difícil España (2-1).

Tener tantas variantes en el ataque y organizar ofensivas en las que sean tantas las protagonistas aumentan las posibilidades del cuadro norteamericano, con planificaciones y ejecuciones que han permitido ganar y golear en ocasiones, pero lograrlo a través de varias vías es algo que va más allá y que pone en un alto puesto a Ellis por su trabajo estratégico antes, durante y después de cada encuentro.

La suerte suramericana

Tres selecciones de la Conmebol conformaron los seis grupos del Mundial femenino, pero solo una llegó a instalarse en los octavos de final pese a que su andar no fue el más regular.

Brasil, con la histórica Marta en sus filas, fue tercera en el grupo C, producto de par de triunfos y una derrota, marca que las dejó con el tercer puesto de su zona; no obstante, fue una de las mejores terceras, por lo que logró meterse entre las 16 mejores selecciones de la competencia. Pero en su compromiso de octavos de final cayó 1-2 ante las locales.

La sempiterna atacante sumó otro hito para el fútbol femenino, ahora al convertirse en la máxima goleadora en la historia de los Mundiales, combinando hombres y mujeres, al llegar a 17 dianas y así dejar a un lado al alemán Miroslav Klose, quien llegó a 16 anotaciones en la Copa del Mundo de 2014 celebrada en la tierra natal de la amazónica.

La suerte no acompañó a Argentina y Chile, terceras en sus respectivos grupos, pero sin la opción de avanzar.

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