Una familia de tres integrantes intentaba cruzar esta semana el Río Bravo para llegar a Estados Unidos. Sin embargo, los dos adultos (padres) no se habían percatado de que su hijo ya había perdido la consciencia mientras flotaba en el agua. La tragedia del salvadoreño y su hija ahogados el 23 de junio casi se repite.
Los agentes de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos en el Sur de Texas estaban cerca de la escena y se percataron del hecho antes de que ocurriera una tragedia. El departamento luego publicó en su cuenta oficial de Twitter el proceso de rescate del adolescente de 13 años.
“Los agentes de la Patrulla Fronteriza de los EE.UU. asignados a la unidad sur Eagle Pass de la Estación marina salvaron la vida de un adolescente inmigrante indocumentado luego de que él y su familia, todos provenientes de Honduras, intentaran cruzar el río Bravo el martes en la tarde”, tuiteó el organismo.
Según los informes de la agencia federal, los agentes de la patrulla iban al rescate de dos personas que lograron ver que tenían dificultades para mantenerse a flote; al acercarse a la escena advirtieron a una tercera persona flotando detrás de los adultos y éste casi no se movía.
El tercero era el hijo de 13 años de la pareja hondureña. El adolescente estaba inconsciente al momento de subirlo a la patrulla acuática, por lo que procedieron a practicarle reanimación cardiopulmunar (RCP) mientras se encontraba a bordo del bote, lo que logró revivir al joven que ya se enfrentaba con la muerte.
La familia fue trasladada a un hospital cercano para verificar su estado de salud y, una vez fueron despachados, los llevaron a la estación sur de Eagle Pass para procesarlos.