La muerte de Rafael Acosta Arévalo, capitán de corbeta venezolano, no pasó por debajo de la mesa. Las circunstancias siguen siendo desconocidas, pero propios y extraños apuntan al régimen de Nicolás Maduro como el responsable.
Luego de haber sido detenido por estar presuntamente vinculado a un supuesto plan para generar un cambio de mando en la dirección política del país, además de asesinar al heredero político de Hugo Chávez y parte de su gabinete, fue gravemente torturado, según denuncias.
El viernes 28 de junio, Acosta Arévalo fue presentado en un tribunal de Caracas, donde la abogada Tara Suju reclamó que su estado físico revelaba maltrato por parte de sus cuidadores.
Su muerte generó eco en todo el mundo, con el Reino Unido como uno de los últimos territorios en expresarse.
A través de su cancillería, Gran Bretaña manifestó que “son profundamente preocupantes las denuncias de que Rafael Acosta fue violentamente torturado mientras se encontraba bajo custodia”.
El gobierno de Maduro, por su parte, puso a disposición de la justicia a dos efectivos de la Dirección General de Contrainteligencia Militar, quienes habrían estado detrás de los actos de tortura contra el capitán de corbeta.