Elizabeth Warren, senadora por Massachusetts, resaltó durante el cuarto debate demócrata debido a las críticas e interrogantes que le dirigieron sus compañeros de partido la noche del martes, 15 de octubre, en Westerville, Ohio.
La senadora se posicionó como una posible amenaza para el exvicepresidente Joe Biden, uno de los favoritos, en las primarias demócratas previas a las elecciones presidenciales de 2020. En el debate los aspirantes estuvieron alineados a propósito de la investigación que adelanta la Cámara Baja al presidente Donald Trump.
En las recientes semanas, Warren subió en las encuestas sobre intención de voto en Estados Unidos, en algunos casos por delante de Biden.
El alcalde Pete Buttigieg y la senadora Amy Klobuchar atacaron la propuesta de Warren de impulsar un sistema de salud público; luego, la legisladora por Minessota y el excongresista Beto O’Rourke cuestionaron su apoyo a un impuesto a la riqueza de los ciudadanos más adinerados, reseñó Efe.
“A veces creo que la senadora Warren está más centrada en ser punitiva contra una parte del país, en lugar de asegurarse de que podemos ayudar a la gente” en general, comentó O’Rourke. La senadora reaccionó con desconcierto: “Me deja de piedra la idea de que alguien piense que soy punitiva”.
Con información de agencias.