Lev Parnas e Igor Fruman, ambos socios de Rudy Giuliani, exalcalde de Nueva York y hoy en día abogado del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se declararon este 23 de octubre no culpables de delitos vinculados a la canalización de donaciones extranjeras a campañas políticas en territorio norteamericano, acción que tenía como misión ganar influencia en materia electoral.
Ambos fueron arrestado a inicios del mes en curso y este miércoles se desligaron del supuesto caso en una corte de la Gran Manzana.
El nombre de Giuliani salió a relucir en los últimos días no solo por este caso, también por ser una persona de confianza del mandatario en una época en la que el republicano se encuentra en el ojo del huracán por haber sostenido un encuentro telefónico como su homólogo ucraniano Vladimir Zelenski, a quien le pidió investigar al exvicepresidente Joe Biden, posiblemente involucrado en un entramado de corrupción.
Pese a la aprehensión, cada uno de los profesionales pagó su respectiva fianza, valorada en un millón de dólares; sin embargo, el problema los obligará a mantenerse en sus hogares ubicados en el estado Florida a la espera de que el juicio en su contra tome forma.
Según la fiscalía, la cual aparece como la parte demandante, el par también formó parte de las averiguaciones que Trump buscó hacer sobre Biden, actualmente precandidato demócrata a las elecciones presidenciales de 2020 y uno de los favoritos a estar en la carrera por la Casa Blanca.
Según la agencia de noticias EFE, la acusación formal es la de “conspirar para eludir las leyes federales contra la influencia extranjera al participar en un plan para canalizar dinero extranjero a los candidatos a cargos federales y estatales para que los acusados pudieran comprar influencia potencial con candidatos, campañas y los Gobiernos de los candidatos”.