Las malas enseñanzas, en ocasiones, se vuelven contagiosas. Así lo aseguró Nathan Sales, coordinador de la estrategia antiterrorista del Departamento de Estado, al señalar que las organizaciones de supremacistas blancos aprenden de los malos hábitos de grupos yihadistas.
Según el experto, sus palabra dichas este 1 de noviembre en rueda de prensa, hicieron mención de la coordinación de nivel global, así como el financiamiento, de las distintas coaliciones.
Para Sales “los nacionalistas blancos se comunican a través de redes internacionales. Están aprendiendo de sus predecesores yihadistas”.
Así, recordó que en el año 2018 “el mundo vio un aumento en el terrorismo basado en motivos raciales o étnicos”, situación que encontró un alto impacto tanto en Europa como en Estados Unidos.
De los hechos en territorio norteamericano, hizo referencia al tiroteo en na sinagoga de Pittsburgh, donde 11 personas murieron.
No obstante, el funcionario estadounidense recalcó que el Departamento de Estado no tiene como norte combatir a los grupos supremacistas blancos ubicados en territorio local, pues sus labores tienen como obligación enfocarse en lo que sucede fuera de su país.
Pero, aún con lo que dictan las reglas, buscan “movilizar a sus socios internacionales para afrontar las dimensiones internacionales de la amenaza” neonazi y de otra causa.
“Queremos espolear medidas internacionales para tomar acciones decisivas ante estos grupos” que se nutren de “ideologías llenas de odio, supremacistas e intolerantes”, comentó Sales.
En Estados Unidos, no son pocos los ciudadanos que han criticado fuertemente al presidente Donald, Trump, a quien acusan de apoyar a estos grupos. Durante su mandato los tiroteos masivos han estado a la orden del día, con decenas de muertos por distintos hechos armados, en algunos casos, contra otras razas.