Geng Shuang, portavoz de la Cancillería de China, protestó formalmente a Estados Unidos por la expulsión de dos diplomáticos de su país de forma secreta. Negó la versión del gobierno estadounidense la cual responsabiliza a los funcionarios chinos de presunto espionaje, por intentar ingresar a una base militar en Virginia sin autorización.
En una declaración a la prensa, Geng Shuang dijo: “Las acusaciones estadounidenses son completamente falsas y por ello presentamos una queja formal. Instamos a Estados Unidos a que corrija su ofensa, cancele esta decisión y proteja adecuadamente los derechos de los diplomáticos chinos según la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas”.
El incidente en la base militar ocurrió en septiembre, cuando los diplomáticos se adentraron en una base militar antes de ser detenidos. Una versión indica que presuntamente los funcionarios chinos no entendieron la restricción de ingreso al área que se dio en inglés y avanzaron en vez de devolverse.
Uno de los funcionarios fue señalado como agente de inteligencia con protección diplomática. El incidente se conoce poco después de que Estados Unidos y China alcanzaron un acuerdo preliminar o de fase uno para acabar con la “guerra comercial” y disminuir las tensiones.
La Casa Blanca decidió en octubre que cualquier encuentro oficial que involucre a representantes de China debe anunciarse previamente al Departamento de Estado. Al mismo tiempo, el gobierno de Xi Jinping aprobó restricciones a los diplomáticos estadounidenses, reseñó Efe.
Con información de agencias.