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El deporte en riesgo por brote de coronavirus

La actualidad del deporte tiene en una enfermedad que hace mella en territorio asiático, uno de los principales problemas y dolores de cabeza de los dirigentes de las disciplinas del planeta. El coronavirus encendió las alarmas nada más y nada menos que a unos pocos meses en la celebración de los Juegos Olímpicos Tokio 2020, haciendo de Japón el epicentro del planeta entre los meses de julio y agosto del año en curso.

La difícil epidemia encontró origen en la ciudad china de Wuhan, la cual obligó a las autoridades locales a poner en cuarentena al mencionado lugar, afectando así a un par de competencias deportivas: los preolímpicos de fútbol femenino y también de boxeo masculino.

Es por ello que las confederaciones deportivas de Asia de las mencionadas disciplinas, las cuales debían reunirse en febrero para celebrar los eventos, tuvieron que reprogramar cada competencia.

Alerta mundial

Al cierre de esta edición, más de 80 personas habían perdido la vida a causa de la lamentable epidemia. Además de hacer de China territorio de alto riesgo de contagio, el resto del mundo mira con cuidado la situación, pues el brote ya ha comenzado a expandirse a otros países con más de 2 mil 700 casos confirmados. Los controles en cada frontera y punto de conexión entre países, como aeropuertos y sistemas de trenes, son cada vez mayores.

Para tomar los correctivos y seguir adelante en tiempos de emergencia, el fútbol femenino celebrará su preolímpico en la ciudad de Nankín, mientras que el boxeo masculino aún no cuenta con un sitio para desarrollar sus labores; no obstante, no se trata de los únicos deportes que están en riesgo.

La Federación de Automovilismo y Motociclismo en China confirmó la cancelación del rally de Changbai, cita que tenía que disputarse entre el 12 y 14 de febrero cerca de Corea del Norte.

A futuro

La exposición al virus genera un temor que va más allá y que obliga a replantear muchas cosas en el deporte a mediano y largo plazo. Por ejemplo, para la Federación Internacional del Automóvil el Gran Premio de China de la Fórmula Uno está en veremos pese a que se estaría celebrando el próximo mes de abril. Un poco antes, en marzo, la Fórmula E tiene dentro de su agenda la presentación en el gigante asiático, poniendo un asterisco sobre la competición en lo que podría convertirse de un momento a otro en una suspensión más que comprensible para cuidar la salud de sus representantes.

Y mientras las autoridades locales intentan reducir el número de casos y acabar de una buena vez por todas con la epidemia, desde el Comité Olímpico Internacional anhelan que el trabajo de los especialistas en salud sea lo suficientemente exitoso para evitar contratiempos de cara a los Juegos Olímpicos de Tokio, sin lugar a dudas la cita deportiva más importante del presente calendario.

Por lo pronto, las dudas son más que sensatas. La prioridad es dar coto a una epidemia que es el centro de atención mundial en el presente. En tiempos en los que los principales atletas se sacuden las telarañas del parón de año nuevo, muchos hacen las labores para arrancar el almanaque de la mejor forma posibles. Pero mientras esto ocurre, el mundo se va de frente contra un tormento que apunta a ser la noticia del año. Solo el tiempo será capaz de determinar el alcance de este mal y sus implicaciones.

Las alertas sobre el tema llegan a diario como pan caliente. Frente a esto, es razonable dejar a un lado las disciplinas y enfocarse en lo más lógico, al menos de momento, evitar exponerse en zonas en la que el riesgo de contagio sea cada vez mayor, aun si esto obliga a los organizadores de los principales eventos del planeta a poner una pausa en el juego y cuidar a los hombres y mujeres que mantienen vivo el espectáculo del deporte mundial.

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